Cuando tienes mascota y decides adoptar otra
¿Cómo lograr que tu perro acepte un gato y viceversa?
Si tienes un perro y estás pensando en adoptar un gato o viceversa, pero te preocupa que tu mascota no acepte a su nuevo hermanito, estos consejos te serán muy útiles:
Es importante que los humanos tengan una actitud relajada a la hora de presentar a las dos mascotas, pues, de lo contrario, ellos percibirán la tensión.
Antes de presentar al nuevo integrante de la familia es conveniente que ayudes a que tu mascota se relaje: si es un perro, dale un paseo, si es un gato, juega con él.
Si a la hora de presentarlos hay actitudes negativas, ignóralas, pero premia las positivas, con caricias, palabras o algunas golosinas.
Prepara tu casa antes de llevar la nueva mascota. Esto es garantizar que cada uno tenga su plato y el alimento indicado para cada especie, o, de lo contrario, esto puede ser fuente de conflicto.
Antes de presentarlos, asegúrate de proporcionarle un espacio propio, que sea cómodo, para el nuevo integrante de la familia.
La presentación
Antes del “cara a cara”, polos en cuartos contiguos, separados por una puerta cerrada, para que se huelan. Si se comportan tranquilos, puedes proceder a presentarlos, si no, espera hasta que se calmen. Tu y los demás humanos deben actuar como si nada, con total normalidad.
Es conveniente, para evitar accidentes, tomar ciertas precauciones de seguridad, como, por ejemplo, que el gato esté en un guacal y que el perro lleve trailla, así podrán olerse sin correr riesgos, por si alguno de los dos se torna agresivo.
A la hora de presentarlos, trata de intervenir lo menos posible, hazlo únicamente si ves que hay peligro de pelea. Déjalos que se miren y olfateen.
No cometas el error de dividir la casa en una zona para el perro y otra zona para el gato, pues eso impedirá que haya interacción y que se acostumbren el uno al otro.
Edad de socialización
Todo será mucho más fácil si el nuevo integrante de la familia está en su edad de socialización, que se da cuando son cachorros. Este periodo en los gatos se da entre la segunda y la séptima semanas de nacidos, mientras que en los los perros es entre la semana 3 y la semana 12. En estos periodos ambas especies son mucho más adaptables.
Muy importante
Si en el primer encuentro las cosas no funcionan, es muy importante no presionarlos, dejarlos que se tomen un tiempo y cada día propiciar encuentros cercanos con todas las medidas para evitar que se agredan, y verás que tarde o temprano terminarán conviviendo en paz e incluso pueden llegar a ser grandes amigos y cómplices de travesuras.
Ten presente que la adaptación entre ambas especies es un proceso que se da poco a poco, en muy pocos casos se logra que haya confianza inmediata.