La evidencia científica respalda la medida ante el hantavirus
¿Es suficiente una cuarentena de 42 días?
Los catorce pasajeros españoles evacuados del crucero MV Hondius permanecen en vigilancia tras un brote de hantavirus; uno de ellos dio positivo en la primera PCR y fue trasladado a la Unidad de Aislamiento y Tratamiento de Alto Nivel del Hospital Gómez Ulla, según informó el Ministerio de Sanidad.
El resto seguirá en aislamiento y seguimiento durante 42 días, una medida acordada con la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La OMS recomendó esa cuarentena de seis semanas tras revisar brotes anteriores porque la contagiosidad del virus alcanza su punto máximo en la fase inicial y no se puede descartar del todo la transmisión presintomática.
El Secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, explicó que el periodo, contado desde el 6 de mayo, se extenderá hasta el 17 de junio y que la intensidad y la ubicación del aislamiento podrán reevaluarse según evolucione la situación.
La decisión también se apoya en la evidencia científica disponible: estudios previos del hantavirus Andes indican que la mediana del periodo de incubación es de 18 días y que en casos excepcionales puede llegar hasta 39 días.
El catedrático Víctor Jiménez, de la Universidad Complutense de Madrid, señaló que no hay evidencia de transmisión por personas asintomáticas y que, en su opinión, “se está trabajando con exceso de celo y esto es positivo”.
Cuarentena
Hasta ahora se han notificado once casos vinculados al barco, tres de ellos mortales; nueve han sido confirmados como hantavirus Andes y dos son casos probables.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom, subrayó que por el momento no hay indicios de un brote de mayor envergadura, aunque advirtió de que la situación puede cambiar y que la organización seguirá colaborando con los países afectados.
Las autoridades insisten en el seguimiento activo: cualquier persona que presente síntomas durante el periodo de vigilancia debe ser aislada y atendida de inmediato.
Las autoridades sanitarias mantienen un enfoque de precaución alineado con la evidencia y recomiendan que la población siga la información oficial.
El seguimiento activo y la detección temprana de síntomas son las herramientas clave mencionadas por expertos para contener posibles cadenas de transmisión mientras se completa el periodo de incubación observado en brotes previos.