En 75 años de vida usted ha dormido en promedio 25

Es hora de dormir bien y recuperar la calidad de vida

viernes 15 de marzo, 2019

Una persona promedio duerme alrededor de 8 horas al día, lo que suma 122 días al año, es decir, un tercio de su tiempo. Para poner un ejemplo, un ser humano de 75 años podría haber dormido un total de 25 años de su existencia.

Pues bien, el sueño está compuesto por dos fases básicas, la primera es el sueño Rapid Eyes Movement (Movimiento ocular rápido) -REM por sus siglas en inglés- y una segunda, el sueño No-REM que se divide en tres estadios, los dos primeros de sueño ligero y el último de sueño profundo.

Es importante anotar que en estos estadios el cuerpo entra en diversas fases entre las que están la relajación muscular, la desaceleración de la velocidad de los latidos del corazón, respiración, metabolismo y disminución de la temperatura corporal.

Durante la primera fase, es decir la REM, hay mayor actividad muscular y cerebral, en cuyos momentos ocurren los sueños y se tienen procesos neuronales importantes como la fijación de la memoria y el mantenimiento celular, entre otras.

Dichos estadios se alternan durante el tiempo del sueño, es así como la adecuada duración y sucesión de estos espacios constituyen una correcta estructura al dormir, características que permiten alcanzar el descanso correcto cada día.

¿Cómo tener un sueño reparador?
El ser humano está expuesto cada día a múltiples estímulos en el entorno: los teléfonos celulares, las luces, las pantallas de televisión, el ruido, la contaminación, la cafeína y las bebidas energizantes, entre otros temas, en los que se pueden sumar el estrés o las largas jornadas laborales, elementos que alteran las hormonas y el reloj biológico encargados de mantener los ciclos del cuerpo entre el día y la noche.

Se pueden combatir dichos estímulos para lograr un sueño tranquilo y reparador a través de acciones como no comer en exceso antes de dormir, tener rutinas diarias de ejercicio, alejar los aparatos electrónicos de la cama, apagar las luces, cuidar la temperatura del cuarto y establecer horarios constantes para dormir. Sencillas medidas que garantizan un equilibrio cada noche.

Sin embargo, hay que tener en cuenta un elemento indispensable en el buen dormir, éste es la melatonina, también llamada “hormona de la oscuridad”, que se produce en varios órganos del cuerpo, principalmente en la glándula pineal y que se concentra en la regulación del ciclo sueño-vigilia.

La producción de melatonina tiene una evolución constante que comienza entre las 7:00 y 9:00 de la noche, alcanza una concentración máxima entre las 12:00 y las 2:00 de la mañana y cae entre 4:00 y 5:00 de la mañana.

Esta hormona actúa directamente sobre el reloj biológico y otros órganos, por lo que se hace necesaria para mantener una preservación del sueño.

El dato
– Un ser humano de 75 años podría haber dormido un total de 25 años de su existencia.

– ¿Cómo afecta los teléfonos celulares, las luces, las pantallas de televisión, el ruido, la contaminación, la cafeína y las bebidas energizantes, la calidad del sueño?

– Una de las bases para llevar una vida saludable es mantener hábitos de sueño adecuados. Sentirse débil, sin energía y constantemente cansado, puede ser un efecto del mal dormir y, por ende, es posible que la salud y la vida diaria se vean afectadas.

– Dormir es el ciclo de restauración que tiene el cuerpo a diario, un estado marcado por la disminución de la conciencia y del movimiento además de la desaceleración del metabolismo.

– Un ser humano pasa aproximadamente un tercio de su vida durmiendo, es por esto que el sueño de buena calidad es esencial para llevar una vida sana.

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