Riesgo, transmisión y prevención
Alerta por fiebre hemorrágica Crimea–Congo
La fiebre hemorrágica de Crimea‑Congo es una infección viral transmitida por la picadura de garrapatas, principalmente del género Hyalomma, y es endémica en África, los Balcanes, Oriente Próximo y Asia.
En España se considera una enfermedad emergente: el virus ha sido detectado en garrapatas desde 2010 y en humanos desde 2016, y las autoridades recuerdan que aún no existen terapias ni vacunas específicas disponibles.
El nombre del padecimiento se consolidó en la década de 1970 y hoy se estima que entre 10.000 y 15.000 personas se infectan anualmente en todo el mundo.
La gravedad varía: muchas infecciones son asintomáticas o leves, pero en algunos casos la enfermedad puede progresar a una fase hemorrágica severa con riesgo de fallo multiorgánico y cifras de letalidad que, según estudios, oscilan entre el 5 y más del 40 % en distintos países.
Los principales focos de infección suelen darse en personas que trabajan con ganado o realizan actividades en zonas rurales, donde hay contacto frecuente con garrapatas y hospedadores como ovejas, cabras o caballos.
También se han registrado casos en personal sanitario que ha estado expuesto a sangre o tejidos sin las medidas de protección adecuadas.
La transmisión por contacto casual es improbable; es preciso un contacto estrecho con fluidos o la picadura de un parásito infectado.
Síntomas
El periodo de incubación es de 1 a 12 días, y la enfermedad suele comenzar con fiebre, malestar general, dolores musculares, cefalea y náuseas.
En quienes desarrollan una forma grave, entre los días 6 y 9 puede aparecer una fase hemorrágica con hemorragias y signos de shock.
Tras la fase aguda, quienes sobreviven suelen entrar en convalecencia y recuperación. El diagnóstico se confirma mediante pruebas de laboratorio como PCR y serología.
En España se han confirmado hasta la fecha 21 casos autóctonos y seis fallecimientos, localizados sobre todo en zonas del oeste y centro‑oeste peninsular (Ávila, Badajoz, Cáceres, Córdoba, León, Salamanca y Toledo).
Las autoridades sanitarias insisten en medidas preventivas: evitar picaduras usando ropa protectora y de color claro, emplear repelentes autorizados, revisar el cuerpo tras actividades en el campo y consultar al profesional sanitario si aparecen síntomas tras una picadura o contacto con animales o personas enfermas.
Aunque es una enfermedad poco frecuente, España dispone de sistemas de vigilancia y diagnóstico para detectar y responder con rapidez.
Nota de Transparencia
Este artículo fue generada con IA, a partir de información del Servicio de Información y Noticias Científicas, SINC. El contenido final fue revisado por un miembro del equipo de redacción del Diario Occidente.
La fiebre hemorrágica Crimea-Congo es una enfermedad transmitida por garrapatas.