Análisis para 2026 y comienzos de 2027

Advierten por riesgos para la salud por el fenómeno de El Niño

Foto: ChatGPT
viernes 10 de julio, 2026

La salud y fenómeno de El Niño vuelven a ocupar un lugar prioritario en la agenda sanitaria de la región tras la publicación de un nuevo análisis de la Organización Panamericana de la Salud, OPS.

El documento examina los posibles riesgos asociados con el desarrollo de este evento climático durante 2026 y comienzos de 2027, y plantea recomendaciones para fortalecer la preparación de los países frente a distintos escenarios.

El informe aborda los efectos que podrían presentarse sobre la población, los servicios de salud y otros determinantes sanitarios en las Américas, con un enfoque diferenciado para las subregiones y los países que, según los escenarios climáticos considerados, enfrentarían mayores niveles de riesgo.

El análisis explica que eventos extremos como sequías, inundaciones y olas de calor pueden modificar las condiciones que influyen en la salud de las personas.

En ese contexto, la OPS revisa los posibles efectos sobre enfermedades transmisibles, enfermedades no transmisibles, salud mental, infraestructura sanitaria y grupos poblacionales vulnerables.

Además, plantea una serie de acciones orientadas a mejorar la capacidad de respuesta de los sistemas de salud y reducir los posibles impactos derivados del fenómeno climático.

Riesgos para la salud

Entre los principales aspectos evaluados, el informe identifica a las enfermedades transmisibles como uno de los riesgos de salud pública asociados a determinados escenarios climáticos.

Dentro de este grupo se encuentran el cólera y otras enfermedades transmitidas por el agua, así como enfermedades transmitidas por vectores, entre ellas la malaria, el dengue, el Zika y el chikunguña.

En relación con las enfermedades no transmisibles, el documento analiza los posibles efectos del estrés térmico y el incremento de las afecciones respiratorias relacionadas con los incendios forestales y el deterioro de la calidad del aire.

Asimismo, señala que las consecuencias de las emergencias climáticas pueden generar necesidades adicionales de atención en salud mental debido al desplazamiento de personas, la pérdida de medios de vida y otras situaciones derivadas de estos eventos.

La salud y fenómeno de El Niño también involucran riesgos para la infraestructura sanitaria.

El análisis evalúa la vulnerabilidad de las instalaciones de salud frente a daños estructurales y revisa la situación de 756 hospitales de emergencia que podrían estar expuestos a inundaciones costeras relacionadas con el aumento del nivel del mar.

De igual manera, advierte sobre posibles interrupciones en las cadenas de suministro de medicamentos, insumos médicos y otros recursos necesarios para garantizar la continuidad de los servicios.

El documento también estudia los determinantes de la salud desde la perspectiva de poblaciones específicas.

En el caso de la salud materna y neonatal, analiza los riesgos que podrían enfrentar las mujeres embarazadas y los recién nacidos cuando fenómenos climáticos extremos afectan el acceso al agua segura, los servicios sanitarios y la atención obstétrica de emergencia.

En cuanto a la desnutrición, la OPS examina cómo la pérdida de cultivos, la inseguridad alimentaria y las alteraciones en los medios de vida podrían afectar especialmente a grupos vulnerables, incluidos los niños menores de cinco años.

Además, identifica la violencia de género como un riesgo que puede incrementarse en determinados contextos de desplazamiento, hacinamiento o interrupción de servicios ocasionados por desastres.

Recomendaciones

Como parte de las medidas propuestas, la OPS recomienda fortalecer la vigilancia epidemiológica para facilitar la detección temprana de enfermedades sensibles al clima y realizar seguimiento al estado nutricional de las poblaciones vulnerables.

También plantea integrar la información climática y sanitaria para mejorar la identificación anticipada de riesgos.

El informe resalta la importancia de garantizar el acceso al agua segura y a los servicios de saneamiento, especialmente en las zonas expuestas a inundaciones o períodos prolongados de sequía.

Igualmente, recomienda fortalecer la preparación de los sistemas de salud para asegurar la continuidad de los servicios esenciales durante las emergencias climáticas.

Entre las alternativas mencionadas para mantener la atención sanitaria se encuentran la telesalud, las brigadas móviles y otras modalidades de prestación de servicios que permitan evitar interrupciones en la atención de personas con enfermedades crónicas u otras necesidades prioritarias.

Además, el documento señala la necesidad de incorporar medidas de prevención y respuesta frente a la violencia de género y de fortalecer la seguridad y la operatividad de los establecimientos de salud durante este tipo de emergencias.

La comunicación de riesgos y la participación comunitaria también ocupan un lugar central dentro de las recomendaciones de la OPS.

El organismo plantea desarrollar acciones adaptadas a los contextos locales y culturales para fortalecer la preparación de las comunidades y promover comportamientos orientados a reducir los riesgos para la salud asociados a eventos climáticos extremos.

El informe concluye que los efectos sobre la salud y fenómeno de El Niño pueden variar entre países, territorios y comunidades, dependiendo de factores como la exposición, la vulnerabilidad y la capacidad de preparación y respuesta.


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