Los Accidente Cerebro Vascular y la espasticidad

jueves 24 de octubre, 2013

Un estudio científico, de International Journal of Stroke 2011, señala que cada año 5 millones de personas que sufren un accidente cerebrovascular, ACV, sobrevivirán con algún grado de incapacidad enfrentando compromisos motores como la Espasticidad, una de las secuelas más comunes que constituye un impedimento significativo a partir del aumento de la resistencia de los músculos a ser estirados pasivamente. En la medida que un paciente con ACV no es tratado, el porcentaje de incapacidad puede incrementar a tal punto que después de 3 meses la incapacidad es del 19% al 26.7% o pudiendo llegar hasta el 42% posteriormente de los 3 meses del accidente cerebro vascular.

Actualmente, el ACV es una de las principales causas de muerte e incapacidad adquirida en todo el mundo y su origen varía. Cada año, 15 millones de personas en todo el mundo tienen un ACV, de las cuales 5 millones mueren y otros 5 millones quedan permanentemente discapacitados, con complicaciones motoras (50-83%), cognitivas (50%), del habla (23-36%), convulsiones (10%), dolor neuropático (8%) y disturbios psicológicos (20%).

Se estima que los pacientes con ACV pueden sufrir espasticidad entre un 17-38% con el riesgo de sufrir contracturas, dolor en las extremidades y deformidades, y generando consecuencias a largo plazo como ansiedad, depresión, incapacidad severa y alteraciones cognitivas3, y afectando notablemente la calidad de vida de pacientes y familiares.

“Mientras el paciente intente movilizar el brazo o la pierna afectada, más resistencia y sensación de endurecimiento experimentará en los músculos afligidos”, explica Carlos Rangel, Director del Centro de Rehabilitación Rangel y médico Fisiatra de la Universidad Nacional.

Tratamiento para la Espasticidad
La Espasticidad es conocida como un síntoma cuando se presentan enfermedades con trastorno que generan daños en el sistema nervioso central y periférico por diferentes accidentes, entre los que se destacan: el ACV, accidentes de tránsito, trastornos en la médula ósea y, en el caso de los niños, como la parálisis cerebral. Este síntoma se caracteriza por el aumento del tono muscular y el encogimiento excesivo de los músculos y puede variar desde una leve contracción a una severa deformidad que afecta la movilidad, causando endurecimiento en los músculos y rigidez en las articulaciones.

Es necesario tener en cuenta que esta patología no puede curarse por completo, aunque puede tratarse obteniendo excelentes resultados que mejoren significativamente la calidad de vida no solo del paciente sino también de su familia.

Actualmente, la toxina botulínica tipo A está siendo utilizada para tratar la Espasticidad ya que realiza un tratamiento focalizado en los músculos afectados, buscando incrementar la capacidad funcional del paciente relajando el músculo y favoreciendo temporalmente la movilidad y la reducción de síntomas dolorosos; comenta Carlos Rangel, Director del Centro de Rehabilitación Rangel y médico Fisiatra de la Universidad Nacional.

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