Mitos y realidades de las arritmias cardiacas
Como su nombre lo indica, las arritmias son variaciones irregulares del ritmo del corazón. Estas pueden ser más rápidas (taquicardia) o más lentas (bradicardia) y se pueden presentar en pacientes sanos o que ya hayan sido diagnosticados con alguna enfermedad cardiaca. En ambos casos, los síntomas que puede presentar un paciente pueden ser fatiga, mareo, dolor en el pecho y palpitaciones en el corazón. El especialista Luis Carlos Sáenz, director del Centro de Internacional de Arritmias de la FCI, expone los mitos y realidades más frecuentes que hay alrededor de las arritmias:
El chocolate puede evitar las arritmias. Falso. En general se sabe que el café, las bebidas alcohólicas, las bebidas energizantes y los medicamentos antigripales pueden predisponer a un paciente para padecer arritmias. Así mismo, el chocolate y el té en exceso, en vez de ser la cura puede ser la causa de la enfermedad. Todo depende de la susceptibilidad de una persona a este tipo de alimentos. La recomendación es estar pendiente de qué alimentos pueden empeorar las arritmias para disminuir su consumo.
Las arritmias se pueden tratar en casa. Falso. El paciente que sienta que está sufriendo de arritmia o que ya esté diagnosticado debe evitar los tratamientos empíricos pues, van a ser más propensos a sufrir complicaciones. Muchas veces las arritmias son síntomas de alarma de una enfermedad más grave, por eso es indispensable acudir a un especialista y seguir los tratamientos que este formule.
Solo los trastornos cardíacos causan arritmias. Falso. No sólo los trastornos cardíacos provocan arritmias, aunque sí son una causa frecuente de ellos. También otras enfermedades como el hipertiroidismo, la insuficiencia renal, un tumor suprarrenal o la fiebre pueden dar origen a una taquicardia o bradicardia. Esta puede estar fuertemente vinculada con la patología de origen.
Las arritmias se pueden prevenir a través de la detección temprana y cambio en los hábitos de vida
Verdadero. Las personas que sufren de pro-blemas cardiacos, pero que tienen factores de riesgo como colesterol alto, hipertensión, diabetes, tabaquismo, entre otros, pueden adquirir hábitos de vida saludable, hacer deporte y consumir alimentos buenos para prevenir el desa-rrollo de esta enfermedad.