Aprende a leer sus señales
Tu cuerpo te está hablando… y muchas veces lo hace a través del pelo y las uñas
Mariana Muñoz Serna
Nos preocupamos por cómo se ven, pero rara vez nos preguntamos por qué se ven así. El cabello y las uñas no son solo detalles estéticos: son extensiones visibles de lo que pasa por dentro de tu cuerpo.
Y si aprendes a leer sus señales, pueden darte pistas valiosas sobre tu nutrición, tus hormonas, tu metabolismo e incluso tu nivel de estrés.
¿Por qué el cabello y las uñas reflejan nuestra salud?
Tanto el cabello como las uñas están hechos principalmente de queratina, una proteína que requiere nutrientes como biotina, zinc, hierro, vitamina A y aminoácidos para formarse.
Pero aquí está la clave:
El cuerpo es inteligente y prioriza los órganos vitales (corazón, cerebro, hígado). Así que cuando hay deficiencias nutricionales, desequilibrios hormonales o inflamación, lo primero que se ve afectado son las estructuras “menos esenciales” como el pelo y las uñas.
Señales en las uñas y lo que pueden estar indicando
Rayitas verticales
Son normales con la edad, pero si son muy marcadas, pueden estar relacionadas con déficit de hierro o deshidratación celular.
Manchitas blancas
Pueden ser golpes menores, pero si aparecen con frecuencia, revisa tus niveles de zinc y calcio.
Uñas quebradizas o que se descaman fácilmente
Suelen asociarse a deficiencia de biotina, proteínas o hipotiroidismo.
Uñas cóncavas o en forma de cuchara
Frecuentes en personas con anemia por deficiencia de hierro.
Líneas horizontales o “líneas de Beau”
Pueden ser señales de un evento fuerte en el cuerpo: fiebre alta, infección, cirugía o estrés extremo.
¿Y qué dice tu cabello?
Caída abundante (más de 100 cabellos al día)
Puede indicar deficiencia de vitaminas del grupo B, hierro, zinc o cambios hormonales (como postparto o hipotiroidismo).
Cabello opaco, sin vida o que no crece
Suele estar relacionado con mala circulación, estrés crónico o falta de proteínas.
Caspa o cuero cabelludo con descamación
Puede estar asociado a desequilibrios del microbioma, inflamación o deficiencia de ácidos grasos esenciales.
¿Qué puedes hacer si notas estas señales?
- Haz un chequeo general de sangre: especialmente niveles de hierro, zinc, vitamina D, TSH (tiroides), y perfil nutricional.
- Aumenta la variedad de tu alimentación: más vegetales, semillas, grasas buenas y proteínas reales.
- Gestiona el estrés: el cabello y las uñas son muy sensibles al cortisol crónico.
- Consulta si necesitas suplementación específica: pero siempre guiada por un profesional, no por moda.
Tu cuerpo te habla todo el tiempo. Solo hay que saber escuchar.
Uñas débiles, cabello que se cae, textura que cambia… No son solo problemas cosméticos. Son alertas tempranas que, si atendemos a tiempo, pueden prevenir desequilibrios mayores en nuestra salud.