Libromanía
Aquello estaba deseando ocurrir
LEONARDO PADURA
TUSQUETS
260 PÁGINAS
Desde hace algún tiempo los lectores han vuelto sus ojos a los relatos breves en los que han encontrado historias cuyos personajes son mostrados en toda su plenitud, en muy pocas páginas.
Esto ha sucedido con este libro de cuentos del escritor cubano Leonardo Padura, que sigue sorprendiendo a los críticos por poseer una narrativa muy diáfana, simple pero a la vez llena de hermosas imágenes producto de una prosa excepcional.
Son trece cuentos que van desde 1991 hasta el 2009 y en todo ese trayecto literario está Cuba en el fondo, latente, subyace como una línea que va marcando, sin querer queriendo, los ambientes sociales que han impregnado a la isla durante la revolución.
Porque Padura con frases rápidas y cortantes disecciona un poco ese acontecer y sin volverse un depredador, hunde el bisturí para decir sus verdades que llevan toda la total, la invencible verdad que no se puede esconder sobre lo que padece y ha padecido la isla.
A mi entender, sobresalen varios relatos:
La puerta de Alcalá, escrito en 1991, y en cuya historia se ve reflejada la tristeza de estar durante mucho tiempo viviendo en un país que no es el de uno, prestando un servicio dizque “patriótico” que si hubiera sido por gusto personal jamás lo hubiera intentado.
Pero también es el reencuentro de una amistad en el que las paradojas de vida chocan al saber lo que les ha acontecido durante el tiempo que dejaron de verse. También hablan en torno a la libertad y a la creatividad, que para uno de ellos están representadas en los dos cuadros de Velásquez, “Vista del jardín de los Médicis”. Es un breve y hermoso relato.
Nueve noches con Violeta del Río, del 2001, comienza con la diciente frase: “En el principio fue la fascinación” y desde esa plataforma de lanzamiento se va a encontrar el lector con una historia de aquellas que enternecen y hacen que el corazón se arrugue como una acordeón.
Violeta del Río es una cantante de boleros en un night-club de aquellos que existían antes de la revolución. Allí llega un joven estudiante venido de un pequeño pueblo, muy lejos de La Habana, y se convierte en un ferviente admirador de la cantante.
Pero al arribar el nuevo orden social las cosas cambian rotundamente, lo que conduce a la pérdida de ese nocturno ambiente habanero y Violeta del río desaparece de la vida del protagonista. Pero después la vida le dará una amarga y grata sorpresa.
Nochebuena con nieve, de 1999, es el cuento que uno jamás olvidará. Cargado de un hermoso erotismo y tratado literariamente con gran delicadeza es una singular vivencia del protagonista y del lector, porque la mágica forma en que se nos presenta la historia no puede uno sino caer rendido ante semejante forma de mostrarnos esas imágenes, con la total esencia de lo que conlleva un encuentro fugaz, que se convierte en parte de la vida de una persona.
En el cuento de la cantante cubana Padura hace una espléndida y contundente defensa del bolero: “Quien no haya sentido alguna vez que la estética decadente y previsible del bolero que es una de las mejores expresiones de la vida, seguramente será incapaz de entender la prodigiosa comunicación que esa música puede conseguir con los sentimientos”.
Definitivamente estos relatos, que rezuman amor y mucho erotismo, nostalgia y amistad, cumplen su cometido de introducirnos en la atmósfera caribeña de una ciudad llena de vidas por contar.
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