Expectativa por futuras misiones
Investigan posibles océanos bajo la superficie lunar
En los últimos años, la búsqueda de agua en la Luna ha cobrado un nuevo impulso, generado por la ambición de establecer una presencia humana sostenible en nuestro satélite natural.
La Nasa y otras agencias espaciales han lanzado varias misiones para explorar y mapear los recursos hídricos lunares, con el objetivo de utilizarlos como combustible y oxígeno para futuras misiones espaciales.
Actualmente, no hay evidencia concluyente de que exista agua líquida bajo la superficie de la Luna.
Sin embargo, hay indicios de que podría haber hielo de agua en los cráteres polares, especialmente en áreas permanentemente sombreadas, conocidas como “trampas frías”.
Un estudio reciente sugiere que la cantidad de hielo subsuperficial en los primeros metros bajo la superficie podría ser significativamente mayor que la cantidad presente en la superficie.
Además, se ha detectado agua en la superficie iluminada de la Luna, aunque no en forma líquida, sino más bien en pequeñas cantidades y en formas como hidróxido o agua ligada a minerales.
Las lluvias de meteoritos también pueden liberar moléculas de agua desde capas hidratadas justo debajo de la superficie lunar.
Las futuras misiones tratarán de determinar si también hay depósitos u océanos subterráneos de agua en la luna como ocurre con otros satélites del sistema solar donde se ha detectado el preciado líquido
Descubrimientos Recientes
La Nasa ha confirmado que la Luna alberga más agua de lo que se pensaba inicialmente.
Los cráteres polares, especialmente aquellos con sombra permanente, retienen grandes cantidades de hielo de agua.
Estos depósitos podrían ser explotados para producir hidrógeno y oxígeno, elementos esenciales para la propulsión de cohetes y la respiración humana.
Recientemente, la Nasa ha encontrado reservas significativas de hielo cerca del polo norte lunar, estimadas en 600 millones de toneladas métricas de agua.
Además, la misión Lunar Trailblazer, lanzada recientemente, tiene como objetivo cartografiar el agua en la superficie lunar, determinando su ubicación y cantidad con mayor precisión.
Tecnologías avanzadas
Para extraer estos recursos, la Nasa está desarrollando tecnologías innovadoras.
El rover Viper, aunque su lanzamiento fue cancelado, estaba diseñado para explorar los polos lunares y analizar la distribución del hielo de agua.
Otros sistemas, como Trident y PlanetVac, están siendo probados para perforar y recolectar muestras del regolito lunar.
Colaboraciones internacionales
China también se ha unido a la búsqueda de agua en la Luna.
En 2026, enviará un robot saltador como parte de la misión Chang’e-7 para explorar el polo sur lunar.
Este robot está diseñado para “saltar” entre áreas iluminadas y sombreadas, permitiendo una exploración más eficiente de los cráteres polares.
Como se recordará, muestras tomadas por el módulo de aterrizaje lunar chino Chang’E-5 en el Oceanus Procellarum de la Luna, un antiguo ‘mare’ de basalto, revelan evidencia de la presencia de agua de origen autóctono en el satélite de la Tierra.
Por otra parte, la misión espacial Chandrayaan-3 de la India aterrizó en el 2023 en el polo sur de la luna donde se cree que hay agua congelada.
Implicaciones futuras
La explotación de los recursos lunares podría convertir la Luna en un punto de abastecimiento crucial para misiones hacia Marte y otros destinos del Sistema Solar.
Además, la capacidad de producir combustible y oxígeno en la Luna reduciría significativamente los costos y complejidades logísticas asociados con el transporte desde la Tierra.
La búsqueda de agua en la Luna marca un hito importante en la exploración espacial.
Con tecnologías avanzadas y colaboraciones internacionales, estamos más cerca que nunca de establecer una presencia sostenible en nuestro satélite natural, lo que podría abrir las puertas a nuevas aventuras en el espacio profundo.