Tecnología, clave para enfrentar la criminalidad
Cali, más allá de los centros de comando y control
A raíz de las medidas de distanciamiento social tomadas por el gobierno, el primer semestre del año 2020 presentó una importante reducción para algunas ciudades del país en cuanto a sus indicadores de criminalidad, donde sobresale una baja en el número de homicidios, hurtos, secuestros y extorción. En el caso del Valle del Cauca, de acuerdo con la Secretaría de Seguridad, los homicidios disminuyeron un 11% y los hurtos se redujeron en un 32%.
Sin embargo, las autoridades en Cali aún reportan preocupación por la gran cantidad de actos criminales que se siguen presentando en algunas comunas del distrito de Aguablanca y por el incremento de la violencia intrafamiliar con 1.763 nuevos casos.
A medida que pasan los años, el crimen en la ciudad de Cali se ha vuelto más complejo, con criminales que desarrollan nuevas habilidades y que exploran al máximo su creatividad para cometer todo tipo de delitos, desempleo que eleva las tasas de delincuencia y un incremento demográfico que excede muchas veces la capacidad de las agencias de seguridad. Este contexto hace que se le exija a la ciudad un nivel de coordinación superior, con agencias de seguridad que estén en capacidad de desplegarse en toda la zona metropolitana y en el menor tiempo posible.
Para ello, a lo largo del 2020 la Alcaldía de la ciudad ha realizado acciones con el fin de modernizar su policía, sus sistemas de monitoreo y de despacho de unidades. No obstante, si se desea continuar reduciendo los indicadores de criminalidad, se requiere de una mayor inversión en tecnologías de seguridad pública.
Centros de comando
Dentro de la oferta de soluciones de seguridad pública con las que se puede contar, los centros de comando, control y comunicación se han convertido en el principal aliado de las ciudades que buscan integrar todas sus agencias de seguridad, monitorear lo que ocurre, coordinar llamadas de emergencia y despachar recursos para atender situaciones de riesgo. Todo esto se traduce en toma de decisiones en tiempo real gracias a un real entendimiento situacional y en una más rápida y efectiva respuesta ante una emergencia.
Sin embargo, actualmente no basta con tener un centro de comando, es necesario transformarlo en uno de próxima generación, capaz de automatizar procesos que normalmente se hacen de forma manual. Sobre esto, Jairo Mahecha, experto en Ciudades Seguras de Motorola Solutions, asegura que “las ciudades en Colombia aún tienen mucho camino por recorrer en materia de seguridad, sus centros de comando necesitan modernizarse con sistemas que permitan mejorar la toma de decisiones durante el despacho de unidades de emergencia. Para ello, se debe poder priorizar incidentes, contar con georreferenciación avanzada para ubicar el efectivo más cercano, identificar llamadas simultaneas y consolidar la información de cada una de ellas de manera más efectiva”.
Tecnología en la pandemia
Dijo también el experto que durante el desarrollo de emergencias sanitarias como la que vive actualmente el país alrededor del covid-19, se necesitan a su vez de sistemas de comunicación que puedan ser usados durante los controles de tránsito para custodiar el cumplimiento de la cuarentena, o para dar soporte comunicacional desde hospitales móviles, por ejemplo.
Para ello, diversas fuerzas de seguridad pública en Colombia, como la Policía o el Ejercito Nacional, han ido equipándose en los últimos años con sistemas de radio que permiten interoperabilidad. Esto es posible ya que cuentan con aplicaciones de LTE y banda ancha, especialmente diseñadas para funcionar en las situaciones más extremas cuando otras tecnologías tienden a fallar. Estos sistemas de LMR o Land Mobile Radio, con estándar P25, cuenta con altos niveles de encriptación lo que garantiza seguridad en las comunicaciones, permiten una conexión instantánea en tiempo real, presentan integración de soluciones de video y datos y además mantener gran calidad de audio, al suprimir ruido ambiente en entornos difíciles.
Es así como en tiempos de emergencia sanitaria, las tecnologías de seguridad pública se convierten en aliadas indiscutibles para lograr enfrentar y reducir los índices de criminalidad. Se espera que en lo que resta de este 2020 y los próximos dos años, Cali continúe equipando a sus agencias de seguridad pública con las herramientas adecuadas y así garantizar una ciudad más segura para todos sus ciudadanos.