Cali le apuesta a ser una ciudad sostenible
Ecobarrios, herramienta para mitigar el cambio climático
Tomar del huerto casero lo que se necesita para cocinar a su gusto, observar las aves que llegan a tu patio atraídos por tu cosecha o jardín, o la visita de insectos entre abejas o avispas que revolotean a tu alrededor.
Además, disfrutar de la frescura y refugio y sombra que ofrecen los vegetales.
Esas son algunas de las sensaciones que puedes sentir si vives en un Ecobarrio, una oportunidad que se están dando decenas de familias de los barrios San Antonio y Aguacatal en la capital del Valle y que se dieron a la tarea de hacer parte de un proceso que busca mitigar el cambio climático.
Esta misma experiencia también se está replicando en Altos de Santa Elena, Salomia y Sena.
Lo anterior hace parte de la estrategia Ecobarrios, una estrategia que adelanta el Dagma en Santiago de Cali como parte de su plan de adaptación y mitigación al cambio climático, con el objetivo de fomentar una ciudad verde y sostenible, incluyendo la participación de la comunidad para su desarrollo.
El proyecto de Ecobarrios comenzó en 2017 con una fase de diagnóstico preliminar realizada por el Dagma para identificar las soluciones alternativas que permitieran reducir la huella de carbono y la huella hídrica y aumentarla resiliencia urbana. En ese año inició su implementación focalizando sus acciones en los barrios Aguacatal y San Antonio.
El barrio San Antonio recibió dos reconocimientos como Ecobarrio por parte de la firma francesa EcoQuartier, promovida en ese país europeo por el Ministerio de la Transición Ecológica y Solidaria, el cual tiene como objetivo fomentar el desarrollo de ciudades sostenibles, permitiendo su diseño, construcción con los actores locales y sectores de interés.
EcoQuartier destacó que el Ecobarrio cuenta con un plan de acción que contiene 40 acciones organizadas en cuatro categorías: San Antonio caminable, San Antonio verde y azul, San Antonio Armonioso y San Antonio patrimonio caleño.
Por su parte, los habitantes de Aguacatal ya venían adelantando una serie de acciones al respecto desde que se fundó el barrio a finales del siglo pasado, pero su trabajo se consolidó cuando se comenzó un trabajo firme con el Dagma.
Ciudades sostenibles
Ante el aumento de la temperatura y el incremento de los gases efecto invernadero desde finales del siglo XX, diversos urbanistas vienen trabajando en iniciativas de ciudades sostenibles que permitan reducir las huellas de carbono e hídrica, mejoren la calidad de vida de sus habitantes y no deterioren el medio ambiente.
Cali no se ha quedado atrás en estos aspectos de sostenibilidad urbana y por eso ha venido trabajando con el apoyo del Dagma en el fortalecimiento de los barrios sostenibles.
La sostenibilidad es un trabajo no sólo del Estado sino que en ella participa activamente la comunidad, por lo que es importante la participación de toda la comunidad en el proceso.
Cambio climático
El Plan Integral del Cambio Climático en la capital del Valle contempla la estrategia de la transición a Ecobarrios a través de las soluciones basadas en la naturaleza, las cuáles contemplan innovación en la gobernanza, laboratorios de vida urbana, seguridad alimentaria, ecologización urbana, economía circular y negocios verdes.
Según el Dagma, “los ecobarrios son lugares de encuentro, mediación, colaboración y construcción colectiva de las comunidades para experimentar transformaciones con apuesta hacia la sustentabilidad ambiental que permitan mitigar la generación de gases de efecto invernadero y la adaptación al cambio climático, logrando que sus habitantes sean más eficientes en el uso de los recursos naturales”.
Durante el proceso de implementación de los Ecobarrios, se capacitaron y sensibilizaron más de 130 personas en un Diplomado en Ecobarrios.
Espacios amigables con el medio ambiente
En el proceso de consolidación de los Ecobarrios, la administración municipal ha implementado y fortalecido 380 huertas tanto medicinales, como condimentarias, con aromas, vistosas, polinizadoras, entre otras.
Así mismo se han adelantado nueve cursos de agricultura orgánica con el Sena.
Y se han cultivado durante el proceso unas 50 especies.
También se ha impulsado y se ha fortalecido desde la administración municipal el mercado orgánico con el desarrollo de los mercados verdes, todos los sábados en la colina de San Antonio en horas de la mañana.
Allí se venden productos orgánicos, se hacen conversatorios sobre el buen vivir, talleres sobre reciclaje y huertas urbanas.
Se realizan además actividades lúdicas, artísticas y formativas.
Pasar de la energía convencional a una más amigable es también el reto de la estrategia de Ecobarrios.
Por eso el aprovechamiento de la energía solar es una de las prioridades dentro del proceso.
Es así como tres instituciones educativas oficiales generan su propia energía solar fotovoltáica para lo cual se utilizan 32 páneles solares, un inversor, un transformador de aislamiento, un contador bidireccional trifásico en cada institución.
A este proceso se han vinculado CDI Altos de Santa Elena, la institución educativa Simón Rodríguez, y la sede Carlos Sardi de Santa Librada.
Ecobarrios ha permitido la creación de 40 composteras entre domésticas, escolares y comunitarias.
Su objetivo es el aprovechamiento in situ del material orgánico de desechos de cocina para mejorar las propiedades del suelo de las huertas, disminuyendo los volúmenes de residuos para ser transportados y dispuestos en el relleno sanitario.
Otra estrategia de Ecobarrios es Basura Cero, a través de Ecobox, una app que va a funcionar para acumular puntos por disposición de material aprovechable y a través de una maquinaria y estructuras para el lavado y recirculación del agua que está en periodo de prueba reciclar el plástico.
Otros procesos que se vienen dando en la estrategia Ecobarrios es la llamada “Cosecha de agua lluvia” con el desarrollo de 20 instalaciones de sistemas de captura y aprovechamiento de aguas lluvias instalados como sistemas de riego de las huertas.
Por otra parte, la señalética busca crear vínculos de identidad con la comunidad, por ejemplo el reconocimiento del Patrimonio Natural de las Aves renombrando en placas de cerámica las calles del Ecobarrio como la calle del azulejo, la calle del bichofue, la calle del carpintero en el Ecobarrio San Antonio.
También se han desarrollado cines foros de educación ambiental para los niños del Ecobarrio, y talleres de preparación de alimentos saludables utilizando la cosecha de los jardines productivos, esta última una iniciativa de los habitantes de la Urbanización Aguacatal.