“Buenaventura se quema”, canta “La chocoanita”

“El Petronio”, sueño de Germán Patiño

domingo 7 de agosto, 2022

A Germán Patiño Ossa (25 de julio 1948 – 18 de enero 2015), investigador social e intelectual caleño, le debemos el Festival Petronio Álvarez, que nació como un proyecto artístico institucional y pronto convirtió en el gran Festival de Música del Pacífico.

Patiño fue catedrático, columnista y escritor, autor de las obras: “Herr Simmonds y otras historias del Valle del Cuca”, “El Ferrocarril del Pacífico y cambio tecnológico en el Valle del Cauca”, “Golondrinas en cielos rotos: lenguaje y educación en las narraciones infantiles”, “Fogón de negros. Cocina y cultura en una región latinoamericana”, “Con vose de caramela. Aproximación a la música del Pacífico”, además de sus libros, entre también otros de múltiples ensayos publicados en revistas universitarias. Vivió y estudió en Rio de Janeiro, titulado antropólogo de la Universidad de los Andes de Bogotá; se desempeñó como catedrático de la Universidad Autónoma de Occidente, fue historiador y gerente cultural del departamento del Valle.

El Diario Occidente, obtuvo el testimonio de Fátima Lozano “La chocoanita”, quien hizo parte de su equipo cuando él ocupó la Gerencia Cultural del Departamento y volvió realidad su sueño. Fátima Lozano, folclorista y cantante chocoana, tres décadas después narra pormenores sobre el origen del gran evento cultural.

“La Chocoanita”, desde hace medio siglo se radicó en Cali, iniciando un reconocido camino artístico.

Como oriunda de Condoto, semillero de las danzas y la música folclórica, ella ya traía su propio swing innato del Pacífico, pero se matriculó en el Instituto Popular de Cultura, siendo alumna de la maestra Delia Zapata Olivella.

Ella también incursionó en el teatro popular vanguardista de los años setenta, participando en “Papa Montero”, obra dirigida por el maestro Álvaro Arcos en el entonces “Teatro Foro de Cali”. Entre 1978 y 1980, integró el grupo de danzas folclóricas representativo del IPC.

Viajó a Bogotá y, entre 1980 – 1982, formó parte del Ballet Tierra Colombiana. Regresó a Cali en 1986 y durante cuatro años fue cantante de planta del centro cultural “Viejo Rincón”.

En 1990, con el sello Sonolux, grabó “MI CATANGA NUEVA”, una antología en su propia voz de los temas más representativos del folclor del Pacífico.

Chocoanita, usted es una de las primeras mujeres del Pacífico que asumieron la misión de grabar esa bella música desconocida en las ciudades. Antes de conversar sobre el Petronio, explíquenos, ¿qué le significó MI CATANGA NUEVA?


MI CATANGA NUEVA, disco LP que grabé en 1990, con Sonolux, representó el mejor regalo que me permitió la vida. El productor fue Javier Yepes, el compositor Volney Naranjo, el arreglista Antonio “Pollo” Burbano y participaron músicos, como, Hernando Artuz y Luis Carlos Montoya. Contiene temas tradicionales, como, “El coco” y “Maximino”; otros, “Mi catanga nueva” y “Son de bahías”, sones chocoanos de mi hermano Augusto Lozano, “Mañana puedes irte”, bolero de Chico Navarro, “Buenaventura se quema”, cumbia de Harold Mejía, y “Pregón caleño” y “Leyenda negra”, currulaos de Volney Naranjo.

Fátima, usted que fue su amiga personal y trabajó con Germán Patiño, hablemos sobre el origen del Festival Petronio Álvarez.

En 1996, Germán Patiño, viendo que nos acercábamos al nuevo milenio, quiso crear un festival de música del litoral. “Música del Pacífico con proyección al futuro”, fue el nombre de su proyecto y el concierto central estuvo identificado como “Cununo 2000”.

Se buscó un arreglista para diez temas del Pacífico, recuerdo que la banda estuvo conformada por once músicos y tres cantantes. Yo fui una de sus cantantes.

Los músicos: Francis Garcés (trompeta), Maribel Orozco (clarinete), Walter Perlaza (flauta traversa), Juan Pablo Rentería (piano), Richard Narváez (guitarra), Andrés Mora (bajo), Gabriel Villegas (batería), John Viáfara (congas), Juan Epifanio Bazán (cununo), Emeris Solís (percusión) y Hugo Candelario González (marimba).

Las voces: Cristina Álvarez, Fátima Lozano y Walter Perlaza. Se programaron varios conciertos para complacer la demanda de nuevo público.

Y entonces… , ¿qué pasó con el sueño de Germán Patiño?

Entonces Germán Patiño, tras una evaluación de la acogida que tuvo ese proyecto artístico, me compartió su sueño de ampliarlo a uno más grande, que mostrara al mundo lo que es el Pacífico musicalmente.

Si en Colombia hay festivales de tantos géneros musicales, me dijo Germán Patiño, entonces hagamos un festival para nuestra gente del Pacífico.

Desde ese momento empezó a trabajar para que su sueño fuese realidad.

Quiso que desde su primera versión fuera un festival grande. En el cielo debe estar muy feliz al enterarse de cómo ha crecido.

Conocedora de la evolución del “Petronio Álvarez”, además que fue jurado en su tercera versión, ¿qué nos puede decir sobre el rumbo del festival?


El Festival de Música del Pacífico “Petronio Álvarez”, ha evolucionado mucho, progresivamente, comenzando por los sitios que ha buscado para lograr atender el creciente flujo de personas que vienen de todas las regiones del país y los extranjeros que llegan a admirar nuestra música.

También ha evolucionado en la programación artística, por ejemplo, se creó una nueva manera de la selección de los grupos participantes.

Ahora se hace la selección por zonales y eso garantiza de que se escojan los mejore de las modalidades en igualdad de condiciones.

El festival, también, en su evolución les dio espacio a otras expresiones culturales pacíficas: el “Petronito” de niños, la gastronomía, las bebidas ancestrales, las modas y los maquillajes afrodescendientes.

Fátima, usted desde niña respiró la música del Pacífico. ¿Está de acuerdo con las fusiones y las nuevas versiones que le hacen a la música autóctona de su tierra?

La respuesta a su pregunta se la resumo con un ejemplo: si un grupo de marimba, chirimía o violines caucanos se sale de lo autóctono, ya no podría participar como tal, eso no quiere decir que no puedan hacer las fusiones que quieran.

El requisito es que las nuevas versiones se ciñan a las reglas, los formatos y las tonalidades, de manera que sus propuestas no vayan a desvirtuar la identidad de lo original.

Luis Ángel Muñoz Zúñiga
Especial Diario Occidente
Fotos: Comunicaciones Alcaldía de Cali

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