Una ganadería emblemática que regresa a Cañaveralejo

Guachicono, de nuevo en casa

viernes 14 de diciembre, 2018

Redacción: Juan Pablo Garzón Vásquez

La dehesa de Don Luis Fernando Castro vuelve a Cañaveralejo luego de varios años de ausencia.

Uno de los hierros emblemáticos en la historia de la feria de Cali de estas últimas décadas es “Guachicono”, nombre dado a esta dehesa por su propietario Don Luis Fernando Castro Botero, precisamente por encontrarse afincada en el corregimiento caucano de este mismo designio.

La ganadería Guachicono nace en los años setenta del siglo pasado, más exactamente en 1975, su actual propietario para esa época adquiere un lote de de vacas del hierro de don Ernesto Gutiérrez Arango, procedencia Murube – Santacoloma que lleva a la hacienda Las Cañas, en Jamundi, pero esa punta duró muy poco bajo sus dominios y decidió salir de ella.

La consolidación fuerte de la hoy reconocida ganadería remonta hacia el año 1982, cuando don Álvaro Domecq Diez le vende un lote de treinta vacas y dos sementales de la ganadería Torrestrella que fueron llevados para su manutención a la finca del Patía Caucano, en el corregimiento anteriormente citado.

Guachicono debutó en la Copa Champañera el 30 de Diciembre de 1985 y desde ese mismo día se lleno de elogios, la prensa especializada hablada y escrita sostuvo que la historia de esta ganadería empezaba con pie derecho y seguramente marcaría la historia de la cabaña brava colombiana.

Reconocimientos
Guachicono en sus años de existencia ha tenido innumerables reconocimientos a nivel individual y colectivo.

El primero se dio el mismo día de su debut en Cali, pues Don José María de Cossío en el libro de los Toros Celebres incluyó al astado de nombre Barbacana, que fue lidiado en esa tarde de la toma de antigüedad.

La historia del hierro de Don Luis Fernando marca varios hitos entre ellos el reconocimiento al toro de nombre “Venadito” ganador del trofeo al mejor toro de la feria de Cali en 1988.

En 1993 es indultado el toro “Vencedor” y el hierro fue reconocido con el trofeo al mejor encierro y al año siguiente en una tarde inolvidable se indultaron dos ejemplares que llevaron los nombres de “Valeroso” y “Maraquero”.

El hecho más relevante en el caminar de este hierro data del año 2006 en la Sultana del Valle, cuando cuatro toros de la corrida destacaron, sobre todo el lidiado por Paco Perlaza, de nombre “Mariachi”, que recibió el trofeo al toro más bravo de toda la temporada colombiana.

Don Luis Fernando Castro Botero se ha caracterizado por ser uno de los estudiosos del ganado de lidia, su gran laboratorio el hierro Guachicono, ha encontrado resultados favorables en sus teorías, entre ellas, por ejemplo, el combinar los climas para mejorar el trapío, es decir la condición fenotípica de los animales, es por ello que la parte de cría de los tres últimos años de los ejemplares los hace en la Sabana de Bogotá, en el municipio de Suesca, por ello vemos en estos bureles caras muy puestas, ofensivas, armadas y acompañadas de robustos y armónicos cuerpos, con solo su presencia se vibra en los tendidos.

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