Monitoreo ambiental en predios del Dagma
Cámaras trampa registran por primera vez un tigrillo melánico en Cali
El registro de un tigrillo melánico en una zona de conservación del Dagma en Cali marca un avance en el monitoreo de fauna silvestre, luego de un proceso técnico que permitió identificar a este felino mediante imágenes captadas en cámaras trampa durante marzo en el predio El Danubio.
Este hallazgo se consolidó tras un esfuerzo acumulado de más de 6.216 días de muestreo y la revisión detallada de 44.277 fotografías, lo que permitió confirmar por primera vez la presencia de un individuo de Leopardus tigrinus con esta variación genética en este sector específico de la ciudad.
De acuerdo con el Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente, el registro del tigrillo melánico aporta información relevante para el seguimiento de especies en ecosistemas estratégicos, además de evidenciar la diversidad biológica presente en áreas de conservación bajo monitoreo institucional.
La directora del Dagma explicó que este felino se encuentra clasificado como especie vulnerable por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, debido a factores como la pérdida de hábitat, la caza y el tráfico ilegal de fauna silvestre, situaciones que afectan directamente su supervivencia.
Asimismo, indicó que, aunque ya existían reportes de individuos melánicos en el Parque Nacional Natural Farallones de Cali, hasta ahora no se contaba con evidencia documentada de su presencia en el predio El Danubio, ubicado a más de 2.000 metros sobre el nivel del mar.
Melanismo y características del felino
La bióloga del Grupo de Conservación de Ecosistemas del Dagma señaló que el melanismo corresponde a una variación genética que produce una sobrecarga de melanina en la piel y el pelaje, lo que genera cambios visibles en la coloración habitual de algunas especies, como ocurre con el tigrillo melánico.
En condiciones normales, el Leopardus tigrinus presenta un pelaje de tonalidad amarillenta con patrones de manchas oscuras, sin embargo, esta característica cambia en los individuos melánicos, modificando su apariencia debido a la concentración de pigmento.
La especialista también indicó que esta condición está presente en al menos 11 de las 37 especies de felinos registradas a nivel mundial, lo que demuestra que se trata de un fenómeno documentado, aunque no frecuente en todos los territorios donde habitan estas especies.
Además, existen diversas hipótesis que plantean que, además del componente genético, ciertos factores comportamentales podrían influir en la permanencia del melanismo dentro de poblaciones silvestres, aunque estos aspectos continúan en análisis dentro de la comunidad científica.
El tigrillo es un felino de tamaño mediano con una amplia distribución geográfica que abarca desde Costa Rica y Panamá hasta Brasil, lo que evidencia su capacidad de adaptación a diferentes ecosistemas a lo largo del continente.
Monitoreo y conservación de la biodiversidad
El uso de cámaras trampa se consolida como una herramienta clave para el monitoreo de fauna silvestre, ya que permite registrar especies en su entorno natural sin intervenir en su comportamiento, lo que facilita la recolección de información precisa en zonas de difícil acceso.
En este caso, el monitoreo se desarrolló en el marco de la Red Otus, una estrategia que articula esfuerzos institucionales para el seguimiento de la biodiversidad en Cali y que contribuye a fortalecer las acciones orientadas a la conservación de ecosistemas.
Asimismo, el registro del tigrillo melánico respalda las iniciativas que buscan proteger la fauna silvestre en la ciudad, al tiempo que aporta datos que pueden ser utilizados para la toma de decisiones en materia ambiental.
Las autoridades reiteraron la importancia de mantener este tipo de procesos de monitoreo, ya que permiten identificar la presencia de especies, evaluar cambios en los ecosistemas y orientar estrategias de conservación en el territorio.