Radican derecho de petición
Más de 1.000 niños en Cali, en riesgo por recorte de $247.000 millones al ICBF
El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ICBF, enfrenta un panorama incierto tras la disminución de $247.000 millones en su presupuesto para 2025.
Esta decisión del Gobierno Nacional impacta directamente a los programas de atención a la primera infancia y a madres gestantes en situación de vulnerabilidad.
En Cali, la noticia generó preocupación entre funcionarios y líderes locales.
Según la Secretaría de Bienestar Social, la reducción de recursos obligó al cierre de varios hogares infantiles, dejando a cientos de niños sin acceso a servicios esenciales.
María Isabel Barón, titular de la dependencia, señaló en redes sociales que varios centros de atención ya han cerrado.
Entre ellos, Chiquitines, Caleñitos, San José y Hogares Claret, espacios que brindaban cuidado, alimentación y educación a menores en condiciones de vulnerabilidad.
Autoridades de Cali exigen soluciones urgentes
Ante este panorama, Alejandro Eder, alcalde de Cali, expresó su rechazo a la medida y aseguró que, aunque se destinaron recursos propios para mitigar el impacto del recorte, la situación es insostenible sin apoyo del Gobierno Nacional.
Según el alcalde, más de 10.000 niños siguen recibiendo atención gracias a los fondos municipales, pero si no se reasignan los recursos del ICBF, la continuidad de estos programas está en riesgo.
El Concejo de Cali también se sumó a las voces de alerta.
El concejal Juan Felipe Murgueito manifestó su preocupación por el impacto del recorte en la infancia de la ciudad y cuestionó la falta de respuestas del ICBF sobre cómo garantizará la cobertura para los menores afectados.
En respuesta, radicó un derecho de petición solicitando información sobre el estado financiero de la entidad y las estrategias que se implementarán en 2025 para suplir la reducción presupuestal.
Incertidumbre sobre el futuro de los programas infantiles
Mientras las autoridades locales buscan soluciones, cientos de familias afectadas enfrentan la incertidumbre de no saber qué pasará con la atención de sus hijos.
La falta de presupuesto pone en riesgo servicios esenciales como alimentación, educación y cuidado especializado para niños en situación de vulnerabilidad.
Hasta el momento, el ICBF no emitió un pronunciamiento oficial sobre la reasignación de recursos o estrategias para garantizar la continuidad de los programas.
Sin embargo, desde Cali, funcionarios y líderes locales insisten en la necesidad de revertir la medida para evitar.