582 sillas destruidas y 47 armas incautadas
Pascual Guerrero cierra sus puertas: tribuna Sur estará inhabilitada por seis meses
El estadio Pascual Guerrero será escenario de sanciones luego de los disturbios ocurridos el pasado 15 de diciembre de 2024, durante la final de la Copa BetPlay Dimayor entre América de Cali y Atlético Nacional.
En una decisión contundente, la Comisión Local de Fútbol determinó que el estadio jugará a puerta cerrada durante las cinco primeras fechas del campeonato de 2025.
Además, la tribuna Sur, donde se originaron los desmanes, permanecerá inhabilitada durante seis meses.
Estas medidas buscan garantizar la seguridad de los asistentes y enviar un mensaje claro sobre la responsabilidad de los aficionados en los escenarios deportivos.
Junto a la sanción, se prohíbe el ingreso de pólvora, elementos pirotécnicos, trapos e instrumentos musicales en todas las localidades del estadio durante el primer semestre de 2025.
Daños y operativos policiales
La Comisión Local de Fútbol presentó un balance de los daños generados al término del partido.
Los disturbios dejaron 582 sillas destruidas en las tribunas Sur y Oriental, 20 puertas afectadas y 49 elementos desprendidos de los baños, que terminaron en la pista atlética.
Las autoridades estiman que la reparación de estos daños implica una inversión considerable por parte de los organizadores del evento.
La Policía Metropolitana de Cali informó que, durante los operativos de registro en las entradas del estadio, se incautaron 47 armas blancas, 29 botellas de licor, dos armas traumáticas y 60 kilos de pólvora.
Este balance revela el nivel de riesgo que se vivió en el Pascual Guerrero y la necesidad de tomar medidas correctivas severas.
Investigación en marcha y recompensas
La Policía Judicial trabaja actualmente en la identificación de los responsables de los actos vandálicos.
Con 15 cámaras de videovigilancia en el estadio, 32 horas de grabación y 60 fotogramas en análisis, las autoridades esperan judicializar a quienes participaron en los desmanes.
Los implicados podrían enfrentar cargos como violencia contra servidor público, lesiones personales y hurto.
Por otro lado, la Comisión Local de Fútbol solicitó al América de Cali bloquear la venta de entradas a las 7.000 personas que se encontraban en la tribuna Sur el día del incidente.
A largo plazo, la alcaldía propuso convertir esta tribuna en un espacio familiar, idea que el club analizará de cara al segundo semestre del torneo.
La Alcaldía de Cali y la Policía Metropolitana también ofrecen una recompensa de 30 millones de pesos a quienes proporcionen información que permita ubicar a, por lo menos, 50 responsables de los disturbios.
Las autoridades instan a la ciudadanía a colaborar para devolver la tranquilidad a los eventos deportivos en la ciudad.