Algunos monumentos se encuentran en estado de deterioro
¿Quién se encarga de los monumentos en Cali?
Los monumentos y las fuentes de Cali son atractivos turísticos bastante llamativos para propios y extraños. No es descabellado decir que la capital del Valle del Cauca es conocida por estatuas como Cristo Rey, Las Tres Cruces o Jovita.
Sandra Becerra, subsecretaria de Patrimonio de la Secretaría de Cultura de Cali, hizo un balance al respecto.
Monumento a Ignacio de Herrera, se ve cuarteado y despintado.
Las labores
El mantenimiento de estos atractivos turísticos son menester de la Secretaría de Cultura de Cali, así lo informó Becerra: “Esta es una competencia que nació de la reforma del año 2016, todo lo relacionado con el mantenimiento de los monumentos y las fuentes pasó del Departamento de Planeación Municipal a la cartera de Cultura”.
Aunque en Cali se tiene registro de más de 140 monumentos y fuentes, la dependencia de Cultura se encarga del mantenimiento de aquellas construcciones que están adscritas al Plan de Ordenamiento Territorial, POT, es decir 28 fuentes y 44 monumentos.
El presupuesto
La Alcaldía destinó 450 millones de pesos para el mantenimiento de estos elementos del patrimonio de Cali en el primer semestre del 2019, los cuales se dividen así: 130 millones de pesos para los monumentos y para fuentes 300 millones de pesos.
El vandalismo
Según lo explicó la subsecretaria, las fuentes son las que más sufren de actos vandálicos: “De alguna manera las fuentes se convierten en un sitio para que los habitantes de calle se puedan bañar y demás, no existe un trabajo de apropiación de las fuentes. A los monumentos le hacemos obras mínimas de lavado y pintura”.
El monumento al Perro, en el Parque del Perro, tiene marcas de aerosol, está vandalizado.
Sentido de pertenencia
La subsecretaria de Patrimonio concluyó invitando a los caleños a tener sentido de pertenencia: “Es pertinente que la comunidad ayude y contribuya al mantenimiento de estos elementos que hacen parte del espacio público. Hacemos el llamado a las personas para que se conviertan en veedores y vigilantes de los monumentos y las fuentes. Necesitamos tener sentido de pertenencia y corresponsabilidad de los ciudadanos”.