Una inversión cercana a los 15 mil millones de pesos
El Barrio Obrero vivió una transformación histórica con el Recorrido Patrimonial del Complejo Musical – Dancístico de la Salsa en Santiago de Cali
El Barrio Obrero, reconocido por ser uno de los sectores más representativos de la historia salsera de Santiago de Cali, vivió una transformación integral gracias al proyecto “Recorrido Patrimonial del Complejo Musical – Dancístico de la Salsa”, una intervención que permitió recuperar el espacio público, modernizar redes de servicios públicos y fortalecer el turismo cultural en esta tradicional zona de la ciudad.
Con una inversión cercana a los 15 mil millones de pesos, el proyecto intervino más de 9.421 metros cuadrados en el corazón del Barrio Obrero, específicamente sobre la Calle 22A entre carreras 11 y 12 y la Carrera 11B entre calles 22A y 25.
La obra contempló importantes mejoras en infraestructura urbana y redes húmedas.
Dentro de las acciones ejecutadas se realizó la reposición de 560 metros lineales de tubería de acueducto y 1.030 metros lineales de alcantarillado, incluyendo tuberías entre 6 y 24 pulgadas.
Estas intervenciones permitieron reemplazar redes con más de 70 años de funcionamiento, modernizando el sistema bajo normativas vigentes y mejorando las condiciones del servicio para la comunidad.
Uno de los cambios más significativos fue el soterramiento de redes eléctricas, acometidas domiciliarias, alumbrado público y telecomunicaciones, eliminando gran parte del cableado aéreo visible que durante años hizo parte del paisaje urbano del sector.
La transformación también incluyó una intervención integral en vías y andenes. Se recuperaron 4.042 metros cuadrados de vías y 4.927 metros cuadrados de espacio peatonal mediante la instalación de adoquines vehiculares y peatonales, senderos seguros y accesibles, bolardos, señalética y mobiliario urbano compuesto por bancas y mesas prefabricadas.
Estas acciones permitieron generar espacios más organizados, seguros y agradables para residentes, comerciantes y visitantes, fortaleciendo el uso peatonal y turístico del corredor.
El componente ambiental fue otro de los aspectos protagonistas de la intervención.
El proyecto incorporó la siembra de 64 individuos arbóreos, 14 palmas y 4.000 especies ornamentales, además de la construcción de 44 alcorques para árboles nativos.
Estas acciones permitieron fortalecer los corredores ecológicos del sector, favorecer la presencia de especies locales y contribuir a disminuir el efecto de isla de calor mediante la generación de nuevas zonas verdes y sombra urbana.
Asimismo, el proyecto implementó acciones de manejo ambiental enfocadas en el control y aprovechamiento de residuos de construcción y demolición, logrando reutilizar el 50% de los residuos generados durante la obra.
También se conformó la Brigada OLA (Orden, Limpieza y Aseo), encargada de realizar labores permanentes de orden, limpieza y aseo en los frentes de trabajo.
La transformación del Barrio Obrero también representó una apuesta por la participación ciudadana y el acompañamiento social permanente.
Durante la ejecución del proyecto se realizaron jornadas de socialización con residentes y comerciantes, talleres de educación y espacios informativos sobre el avance de la obra y las actividades constructivas que podían generar afectaciones temporales en el sector.
Adicionalmente, se habilitó un punto de atención comunitario para la recepción y gestión de PQRS, se realizaron visitas y acompañamiento social en predios del área de influencia y se promovió la conformación de un comité comunitario para fortalecer el diálogo entre la obra y la ciudadanía.
El proyecto también impulsó la vinculación laboral de personas del sector y favoreció la dinámica económica y comercial del Barrio Obrero, fortaleciendo la apropiación ciudadana y la relación de la comunidad con el espacio público renovado.
Hoy, el Barrio Obrero cuenta con un nuevo corredor cultural y turístico que integra infraestructura, urbanismo, paisajismo, medio ambiente y participación comunitaria, consolidándose como un espacio renovado para el encuentro ciudadano y el fortalecimiento de la identidad salsera de Santiago de Cali.
La intervención permitió no solo modernizar el territorio, sino también fortalecer la relación de la comunidad con su entorno, proyectando al Barrio Obrero como un referente turístico y patrimonial para propios y visitantes.