Repoblamiento de especies, una realidad

Mejora la salud de los Farallones de Cali

domingo 28 de agosto, 2022

La presencia de fauna silvestre en los Farallones de Cali es una muestra de que la salud ambiental de este ecosistema cada vez mejora.

La instalación de cámaras trampa en diferentes zonas de la hacienda El Danubio, ha mostrado que en los farallones se viene dando un importante repoblamiento de especies.

Así lo indicó Eudes Sánchez, del área de Ecosistemas del Dagma quien indica que son muchas las especies que se han identificado y se investiga otras nuevas que se han encontrado en esta zona.

“Vamos a realizar una investigación sobre murciélagos, estamos catalogando varias especies nuevas de insectos que hemos encontrado en los Farallones de Cali” manifiesta Sánchez quien destaca la importancia de este programa de cámaras trampa.

El funcionario explica que en el marco de un convenio entre la Universidad del Valle y el Dagma que comenzó a desarrollarse este año se vienen haciendo estudios en los predios de conservación que la autoridad ambiental administra y dentro del desarrollo del mismo se han instalado cámaras trampa que han detectado la presencia de varios mamíferos, lo cual, reitera, refleja un mejoramiento en las condiciones ecológicas y ecosistémicas de los sitios.

Es importante resaltar que aunque varios de estos predios se encuentran en jurisdicción de Parques Nacionales, el Dagma desarrolla una labor allí en razón de la Ley 99 del Sistema Nacional Ambiental para mejorar y conservar la cuenca abastecedora de agua del río Cali.

La mayoría de estas especies detectadas, indica Sánchez, son de hábitos nocturnos, pero hacen parte de la diversidad que hay en estos ecosistemas.

Especies avistadas


El investigador destaca varias especies en peligro que al parecer sobreviven en estos ecosistemas.

Uno de ellos es el puma concolor, conocido también como león de montaña o león es un mamífero carnívoro. Se encuentra desde Canadá hasta el sur de la cordillera de los Andes; por su tamaño es el segundo mayor felino en el continente después del jaguar, y el cuarto más grande del mundo, después del tigre y el león.

Como cazador obtiene una amplia variedad de presas, entre ellas venados pero también caza especies pequeñas como insectos y roedores. (Fuente: colombia.inaturalist.org)

Otra especie observada es el pecarí de collar (Tayasus tajacu), conocido también como jabalí de collar, se alimenta de frutos, tubérculos, pastos, e invertebrados.

Aunque usualmente ignoran la presencia humana, los pecaríes de collar podrían reaccionar si son amenazados, utilizando largos colmillos que se afilan solos cuando abren y cierran su boca. Esta especie está dispersada desde la América tropical hasta la subtropical, desde el sudoeste de Estados Unidos hasta el norte argentino. (Fuente: colombia.inaturalist.org)

En los Farallones de Cali también se han detectado venados (Mazama sp) los cuáles habitan los bosques de Suramérica, Centroamérica y cerca de áreas pantanosas; tratan de evitar la presencia humana y se encuentran desde México hasta el Brasil en alturas entre los mil y tres mil metros sobre el nivel del mar, algunas especies pueden incluso vivir a los cinco mil metros sobre el nivel del mar. Comen hierbas, flores, frutas y hongos.

Tras pastar en las noches y al amanecer, duermen durante el día en cavidades entre las raíces o troncos caídos. (Fuente: Sarria Perea, Javier Adolfo, 2012)

En las imágenes capturadas también se encuentra el Margay (Leopardus wiedii), mamífero carnívoro ampliamente distribuido por América, desde México hasta el sur de Suramérica, conocido como un gato nocturno, arborícola y solitario, caza principalmente animales arborícolas presentes en su entorno como ratones, zarigüellas, ardillas y hasta primates. (Fuente: colombia.inaturalist.org).

Fotos: Dagma y Univalle

Comments

Otras Noticias