Cali, abril 3 de 2025. Actualizado: jueves, abril 3, 2025 18:26

Juan Martín Bravo

El sur de Cali está listo para convertirse en el hub de innovación de Latinoamérica

Juan Martín Bravo

En el panorama tecnológico latinoamericano, las cifras son reveladoras. En 2023, la inversión en venture capital en América Latina superó los 6.000 millones de dólares, mientras que Colombia captó alrededor de 400 millones de dólares. Sin embargo, dentro de ese modesto monto, la ciudad de Cali recibe una proporción ínfima, a pesar de contar con recursos que podrían situarla en el epicentro de la innovación nacional.

En el sur de Cali confluyen dos activos estratégicos: por un lado, una sólida capacidad académica, representada por instituciones como la Universidad del Valle, Icesi, Javeriana, Autónoma de Occidente y San Buenaventura, entre otras, que en conjunto gradúan más de 10.000 profesionales al año en áreas como ingeniería, tecnología, economía y diseño; y, por otro, Zonamérica, la única zona franca de servicios y tecnología del país. Integrar de forma estructural estas universidades con la infraestructura de Zonamérica es el modelo de éxito que necesita la ciudad: una sinergia entre conocimiento, empresa e innovación para atraer inversión y escalar soluciones desde el territorio.

A diferencia de los modelos tradicionales que dependen exclusivamente del financiamiento privado, el potencial de Cali radica en la integración de estos dos pilares: el capital humano y la infraestructura tecnológica. La experiencia global demuestra que el éxito en innovación se sustenta en la capacidad para financiar ideas en fases tempranas, antes de que se conviertan en productos consolidados. Silicon Valley ha levantado, por ejemplo, inversiones que superan los 170.000 millones de dólares a lo largo de las últimas décadas, marcando la diferencia entre simplemente consumir tecnología y generarla.

La ausencia de un modelo robusto de inversión en startups en Cali es una oportunidad desaprovechada. La creación de un fondo público-privado de capital de riesgo que movilice recursos y talento local podría incentivar a los jóvenes emprendedores a permanecer y escalar sus ideas en la ciudad. Al utilizar mecanismos como el “first loss capital”, se podría mitigar el riesgo para los inversores privados y, de ese modo, catalizar un ecosistema que convierta el conocimiento en impacto económico tangible.

Cali no requiere replicar modelos externos, sino adaptar y potenciar sus fortalezas propias. El desafío consiste en transformar el potencial académico y tecnológico en un ecosistema de innovación que atraiga inversión, retenga talento y fomente el desarrollo de empresas de alto crecimiento. Si se aprovechan adecuadamente los activos existentes, la ciudad podría reconfigurar su imagen y posicionarse como un hub de innovación con proyección internacional, elevando tanto su competitividad como su contribución al desarrollo económico del país.

El futuro de la innovación en América Latina se escribe con decisiones audaces y estrategias integradoras. Cali dispone de todos los elementos necesarios para liderar este cambio. El reto es convertir el talento y la infraestructura en inversión y crecimiento, para que la ciudad deje de ser un observador del progreso y se transforme en protagonista de una nueva era tecnológica.

Comments

miércoles 2 de abril, 2025
ads_top
Powered by Sindyk Content
Arriba