Cali, agosto 30 de 2025. Actualizado: sábado, agosto 30, 2025 00:18
La relación con Lima exige diplomacia, no confrontación
Petro y Perú: tensión innecesaria
Entre el 5 y el 7 de agosto de 2025, el presidente Gustavo Petro acusó a Perú de apropiarse de la Isla Santa Rosa mediante la creación del distrito de Santa Rosa de Loreto, argumentando que se trataba de una violación al tratado limítrofe firmado por ambos países.
Desde Leticia, el mandatario anunció que Colombia desconocerá la medida, que exigirá una resolución bilateral y que, de ser necesario, acudirá a instancias internacionales.
El problema no está en defender la posición de Colombia en materia de límites, algo legítimo si existe un diferendo real, sino en la forma y el momento elegidos.
Petro elevó el tono, acusando a Perú de “apropiarse” de territorio colombiano, cuando lo sensato sería mantener un canal diplomático moderado, como el que usa con el régimen de Nicolás Maduro, al que incluso ha concedido control en zonas de frontera.
Colombia atraviesa un panorama interno marcado por el fortalecimiento de grupos criminales y la persistencia de la violencia en varias regiones.
En ese contexto, abrir un frente de confrontación con un país vecino no solo distrae recursos y atención del Estado, sino que incrementa el riesgo de escalar hacia un conflicto que el país no puede permitirse.
Además, la actitud del presidente genera la impresión de que intenta crear una cortina de humo frente a los problemas que no ha resuelto en tres años de gobierno.
Por eso, tanto las instituciones como la sociedad civil deberían cerrar filas para evitar que Petro involucre al país en una crisis diplomática innecesaria.
Colombia necesita priorizar su estabilidad interna antes que sumar riesgos externos.