Cali, junio 19 de 2026. Actualizado: viernes, junio 19, 2026 19:53

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IA y productividad: ¿trabajamos mejor o simplemente trabajamos más?

IA y productividad: ¿trabajamos mejor o simplemente trabajamos más?
Foto: EAE
viernes 19 de junio, 2026

La inteligencia artificial llegó al mundo empresarial con la promesa de automatizar tareas, optimizar procesos y liberar tiempo para que las personas puedan enfocarse en actividades de mayor valor.

Sin embargo, a medida que esta tecnología se integra en las organizaciones, surge una pregunta cada vez más relevante: ¿la IA realmente está mejorando nuestra forma de trabajar o simplemente está aumentando las expectativas sobre los trabajadores?

La discusión cobra especial importancia en Colombia.

Según el más reciente informe de adopción mundial de inteligencia artificial de Microsoft, el país apenas alcanza un 24,5 % de adopción de IA, ubicándose en el puesto 41 a nivel global.

Aunque la cifra muestra un crecimiento reciente, evidencia que aún existe un amplio camino por recorrer para aprovechar todo el potencial de esta tecnología.

Más allá de la implementación técnica, el verdadero desafío parece estar en cómo las empresas entienden la productividad en la era de la inteligencia artificial.

Durante décadas, ser productivo significó hacer más tareas en menos tiempo.

Hoy, esa definición está cambiando. La automatización permite que actividades repetitivas y operativas sean ejecutadas por sistemas inteligentes, reduciendo tiempos y mejorando la eficiencia.

Pero la pregunta ya no es cuánto se hace, sino qué valor se genera con ese tiempo que se libera.

Maite Moreno, directora del Máster en Recursos Humanos de EAE Business School, perteneciente a la red Planeta Formación y Universidades, considera que la llegada de la IA está transformando profundamente la manera de medir el desempeño dentro de las organizaciones.

“La automatización y la inteligencia artificial han cambiado la manera de pensar la productividad. Ya no implica hacer más en menos tiempo, sino preguntarnos qué valor se genera, con qué calidad y a qué coste humano”, explica la experta.

El problema aparece cuando la eficiencia se interpreta de forma simplista.

En muchas organizaciones, las tareas automatizadas no necesariamente reducen la carga laboral.

Por el contrario, el tiempo que se libera suele llenarse rápidamente con nuevas responsabilidades, reuniones, reportes o proyectos adicionales.

En otras palabras, la tecnología elimina algunas tareas, pero no siempre disminuye la presión.

A esto se suma un fenómeno cada vez más presente: la hiperconectividad.

Las herramientas digitales permiten trabajar desde cualquier lugar y en cualquier momento, pero también han difuminado los límites entre la vida laboral y el tiempo personal.

La sensación de estar permanentemente disponible se ha convertido en una realidad para miles de trabajadores.

Según Moreno, este escenario puede afectar directamente la motivación, la creatividad y el bienestar de los equipos si no se establecen límites claros.

La clave está en lo que las empresas deciden hacer con la capacidad que genera la automatización.

Algunas organizaciones están utilizando la inteligencia artificial para mejorar la calidad del trabajo, impulsar la innovación y construir modelos laborales más flexibles.

Otras, en cambio, ven la tecnología únicamente como una herramienta para exigir más resultados en menos tiempo.

Las compañías más avanzadas ya están comenzando a medir la productividad con indicadores más amplios que el simple volumen de trabajo.

Factores como el cumplimiento de objetivos, la calidad de los resultados, la satisfacción del cliente e incluso el bienestar de los colaboradores están ganando protagonismo.


IA y productividad: ¿trabajamos mejor o simplemente trabajamos más?

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