Cali, junio 2 de 2026. Actualizado: martes, junio 2, 2026 17:53

Antetítulo: Arroz, ganadería, palma de aceite y el plátano: los más sensibles

El regreso de El Niño amenaza la producción de alimentos y podría presionar los precios en 2027

El regreso de El Niño amenaza la producción de alimentos y podría presionar los precios en 2027
Foto: Archivo Diario Occidente
martes 2 de junio, 2026

La economía colombiana enfrenta una nueva alerta climática que podría tener consecuencias directas sobre el bolsillo de los hogares y la estabilidad del sector agropecuario.

De acuerdo con la más reciente Radiografía trimestral del sector agropecuario elaborada por Bancolombia, la probabilidad de que se consolide un nuevo fenómeno de El Niño durante los próximos meses supera el 80%, un escenario que podría afectar la producción de alimentos, incrementar costos agrícolas y generar nuevas presiones inflacionarias en 2027.

La advertencia llega en un momento particularmente sensible para el campo colombiano.

Tras varios años marcados por fenómenos climáticos extremos, el sector agropecuario ya enfrenta desafíos relacionados con mayores costos de producción, incertidumbre internacional y volatilidad en los mercados de insumos agrícolas.

Según el análisis, los efectos de un nuevo episodio de El Niño podrían sentirse especialmente en actividades estratégicas para la seguridad alimentaria nacional como el arroz, la ganadería, la palma de aceite y el plátano, sectores altamente sensibles a períodos prolongados de sequía y altas temperaturas.

La preocupación tiene fundamento. Históricamente, los fenómenos de El Niño han provocado disminución de lluvias, reducción de caudales, afectaciones en los sistemas de riego y estrés hídrico para cultivos y animales. Como consecuencia, la productividad agrícola suele disminuir mientras aumentan los costos de producción.

Arroz

Uno de los sectores más vulnerables es el arrocero. Este cultivo depende significativamente de la disponibilidad de agua durante distintas etapas de su desarrollo.

Una reducción en las lluvias podría afectar rendimientos y encarecer los procesos productivos, impactando posteriormente el precio de uno de los alimentos más importantes de la canasta familiar colombiana.

La ganadería también aparece entre las actividades con mayor exposición al fenómeno.

La disminución de lluvias reduce la disponibilidad de pasturas y forrajes para alimentación animal, obligando a los productores a recurrir a suplementos más costosos.

Esto termina elevando los costos de producción de carne y leche.

La palma de aceite, otro de los sectores más relevantes para las exportaciones agroindustriales del país, también podría experimentar reducciones en productividad debido a las condiciones climáticas adversas.

Algo similar ocurre con el plátano y otros cultivos permanentes que requieren niveles estables de humedad para alcanzar sus rendimientos óptimos.

Para regiones agrícolas como el Valle del Cauca, la situación merece especial atención. El departamento concentra importantes áreas productivas de caña de azúcar, ganadería, frutas, arroz y otros cultivos que dependen de una adecuada disponibilidad hídrica.

Un fenómeno climático intenso podría generar impactos sobre la producción regional y sobre las cadenas agroindustriales asociadas.

Oferta de alimentos

Los expertos advierten que el riesgo no se limita únicamente al campo. Cuando disminuye la producción agrícola, la oferta de alimentos se reduce y los precios tienden a aumentar.

Esto puede trasladarse rápidamente a la inflación, afectando especialmente a los hogares de menores ingresos, que destinan una mayor proporción de su presupuesto a la compra de alimentos.

La situación se vuelve más compleja porque el posible regreso de El Niño coincide con otro factor de presión: el aumento en los costos internacionales de fertilizantes y materias primas agrícolas derivado de las tensiones geopolíticas globales.

La combinación de clima adverso y mayores costos de producción podría convertirse en un desafío importante para el sector durante los próximos dos años.

Sin embargo, el informe también destaca que Colombia llega a este escenario con una mayor capacidad de adaptación que en décadas anteriores.

Los avances en tecnología agrícola, sistemas de monitoreo climático y mejores prácticas productivas ofrecen herramientas para mitigar parte de los impactos.

Aun así, el mensaje es claro: el clima vuelve a convertirse en un factor determinante para la economía colombiana.

Si las proyecciones se cumplen y El Niño se consolida durante los próximos meses, 2027 podría convertirse en un año de mayores desafíos para la producción agropecuaria, la seguridad alimentaria y el costo de vida de millones de colombianos.


El regreso de El Niño amenaza la producción de alimentos y podría presionar los precios en 2027

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