Cali, enero 24 de 2026. Actualizado: sábado, enero 24, 2026 00:06
Empresario TEC
Formarse en ciencia y tecnología: una decisión clave para la competitividad laboral en América Latina
Por Fernando Garzón – @fergarzon
La conversación sobre el futuro del trabajo ya no es una proyección lejana, hoy es una discusión inmediata. La aceleración tecnológica, el avance de la inteligencia artificial y la digitalización transversal de las industrias están redefiniendo los perfiles laborales más demandados y, con ello, las habilidades que marcarán la competitividad profesional en los próximos años.
Hoy, más que nunca, formarse en ciencia, innovación y tecnología no es una opción exclusiva para ingenieros o programadores.
Es una decisión estratégica para profesionales de múltiples disciplinas que buscan mantenerse vigentes en un mercado laboral cada vez más global, automatizado y exigente.
Desde el marketing y la comunicación hasta la salud, la energía o la industria creativa, el conocimiento tecnológico se ha convertido en un factor diferencial.
Las cifras globales lo confirman: la demanda de perfiles relacionados con ciencia de datos, inteligencia artificial, ciberseguridad, automatización, energías renovables y robótica crece a un ritmo muy superior al de la oferta de talento calificado.
En América Latina, esta brecha se traduce en una doble oportunidad: mejorar la empleabilidad de los profesionales y fortalecer la competitividad de los países en la economía del conocimiento.
Colombia no es ajena a este desafío. Empresas locales y multinacionales buscan talento con formación avanzada en áreas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas), mientras miles de vacantes quedan sin cubrir por falta de perfiles especializados.
En este contexto, la formación de posgrado, especialmente en modalidad virtual, se consolida como una alternativa viable para quienes desean actualizarse sin pausar su vida laboral.
A esta tendencia se suma un ecosistema creciente de programas académicos, alianzas internacionales y mecanismos de apoyo económico que facilitan el acceso a educación avanzada.
Un ejemplo de ello es el reciente anuncio del programa conjunto de becas impulsado por la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Universidad Internacional de Valencia (VIU), que busca fortalecer el talento especializado en ciencia, tecnología e innovación en la región.
La iniciativa permitirá que profesionales de los países miembros de la OEA accedan este año a maestrías oficiales en modalidad 100 % virtual, con una cobertura del 60 % del valor total de la colegiatura.
Los programas incluyen áreas como ciencia de datos, inteligencia artificial, energías renovables, ingeniería biomédica y robótica, entre otras disciplinas clave para la transformación digital y el desarrollo sostenible.
Más allá del beneficio económico, este tipo de convocatorias reflejan una tendencia estructural: la necesidad de formar capital humano capaz de liderar procesos de innovación, adoptar nuevas tecnologías y generar valor en entornos cada vez más competitivos.
El criterio de selección, basado en mérito académico, experiencia profesional y proyección laboral, apunta precisamente a ese objetivo.
El futuro del empleo se construye desde hoy. Invertir en educación científica y tecnológica no solo amplía las oportunidades laborales individuales, sino que también contribuye al desarrollo económico y social de los países.

