Cali, abril 15 de 2026. Actualizado: miércoles, abril 15, 2026 19:41
La inflación no da tregua
Primer trimestre de 2026 cerró con el 49% de la meta anual ya causada
A pesar de las reducciones en el precio de la gasolina, los servicios y alimentos lideran el encarecimiento en Colombia.
La inflación en Colombia sigue mostrando señales de persistencia. El más reciente informe de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif) reveló que, al cierre de marzo de 2026, la inflación anual se ubicó en 5,56%, superando el 5,29% de febrero. Lo más preocupante es que este valor ya representa casi la mitad del pronóstico de inflación para todo el año, estimado en 6,2%.
Durante los tres primeros meses del año, las variaciones mensuales en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) fueron significativamente superiores a sus promedios históricos: enero registró un alza del 1,18%, febrero del 1,08% y marzo del 0,78%. Estos incrementos reflejan una aceleración más marcada que en años anteriores, especialmente en sectores intensivos en mano de obra como los servicios.
El efecto del salario mínimo y la indexación
Uno de los factores clave detrás de estas cifras es el aumento del salario mínimo del 23% a comienzos de año, que generó una rápida transmisión de costos en sectores como alojamiento, transporte y restauración.
La categoría de servicios, en particular, sumó 3,1 puntos porcentuales a la inflación anual, mostrando un impacto directo del ajuste salarial.
Además, la inercia inflacionaria también se alimentó por los efectos de indexación. Los contratos de arriendo y otros servicios fueron actualizados a comienzos del año teniendo como base una inflación pasada ya elevada (5,10% al cierre de 2025). Esto generó un “efecto arrastre” que se hizo evidente en el comportamiento de precios del primer trimestre.
Tres divisiones, dos tercios de la inflación
El informe detalla que tres divisiones de gasto concentraron el 64,3% de la inflación anual en marzo:
Alojamiento y servicios públicos: con una variación anual de 4,2%, esta categoría aportó 1,3 puntos porcentuales al total inflacionario. El alza fue impulsada por el arriendo imputado y el arriendo efectivo.
Alimentos y bebidas no alcohólicas: con una variación del 6,3%, la carne de res y las frutas frescas fueron los principales responsables de su contribución de 1,2 puntos.
Restaurantes y hoteles: aportaron 1,1 puntos, debido principalmente al incremento en los precios de comidas servidas en establecimientos y comidas preparadas fuera del hogar.
Estas cifras no solo muestran los sectores más golpeados por la inflación, sino también revelan las implicaciones que tiene para el gasto diario de los hogares colombianos, especialmente aquellos de ingresos medios y bajos.
Riesgos en el horizonte
Aunque Anif proyecta una moderación de las presiones inflacionarias en los meses siguientes, reconoce la existencia de riesgos que podrían frustrar ese escenario optimista.
Por un lado, un eventual fenómeno de El Niño podría elevar los precios de los alimentos por efectos climáticos.
Por otro, las tensiones en Medio Oriente amenazan con encarecer los fertilizantes e insumos agrícolas, y podrían presionar al alza los combustibles líquidos debido a la volatilidad del petróleo.
A esto se suma un deterioro en las expectativas inflacionarias. Las previsiones para el cierre de 2026 se mantienen por encima del 6%, lo que significaría el sexto año consecutivo en que Colombia no logra ubicarse dentro del rango meta de inflación.
El panorama inflacionario para Colombia en 2026 arranca con desafíos significativos. Aunque algunos alivios puntuales —como la reducción del precio de la gasolina— se han intentado aplicar, los efectos del ajuste salarial, la inercia inflacionaria y los riesgos externos siguen marcando el ritmo de los precios.
Con casi el 49% de la inflación proyectada para el año ya causada en el primer trimestre, el margen de maniobra para las autoridades económicas y monetarias se reduce drásticamente. Se avecinan decisiones difíciles si se quiere controlar esta espiral de precios sin frenar el crecimiento económico.

