Cali, mayo 29 de 2026. Actualizado: viernes, mayo 29, 2026 16:33
Mercado laboral
Alerta: la informalidad sigue siendo una de las principales causas de inseguridad alimentaria en Colombia
Aunque Colombia logró reducir los niveles de inseguridad alimentaria durante 2025, las brechas regionales siguen mostrando una realidad preocupante: los departamentos con mayores niveles de informalidad laboral son también los que presentan las mayores dificultades para garantizar una alimentación adecuada a sus hogares.
De acuerdo con el estudio de Anif la proporción de hogares que enfrentan inseguridad alimentaria moderada o grave cayó de 25,5% en 2024 a 21,1% en 2025, una reducción de 4,4 puntos porcentuales que refleja una mejora a nivel nacional.
Sin embargo, detrás de ese resultado persisten profundas desigualdades territoriales.
Los departamentos más afectados continúan siendo Chocó, donde el 56,8% de los hogares enfrenta inseguridad alimentaria; Sucre, con 50,1%; y La Guajira, con 47,8%.
En contraste, Bogotá registra una incidencia de apenas 9,6%, Caldas de 9,2% y San Andrés y Providencia de 5,2%.
El informe encuentra una estrecha relación entre la informalidad laboral y las dificultades para acceder a una alimentación suficiente y de calidad.
Precisamente, los departamentos con mayores niveles de inseguridad alimentaria también presentan algunas de las tasas de informalidad más elevadas del país: Sucre alcanza 83,2%, La Guajira 82,3% y Chocó 79,4%, muy por encima del promedio nacional de 55,1%.
El centro de estudios explica que los trabajadores informales suelen percibir ingresos más bajos e inestables, lo que limita su capacidad de compra y aumenta el riesgo de caer en situaciones de vulnerabilidad económica y alimentaria.
Aunque la relación identificada no implica causalidad directa, sí muestra una asociación estadísticamente significativa entre ambas variables.
De hecho, el análisis reporta una correlación de 0,7 entre la tasa de informalidad y la prevalencia de inseguridad alimentaria por departamento, lo que evidencia que a medida que aumenta la informalidad también tiende a incrementarse la proporción de hogares con dificultades para acceder a alimentos suficientes.
El desafío va más allá de la protección social o la cotización pensional. La informalidad también tiene consecuencias inmediatas sobre el bienestar de los hogares, pues afecta directamente el ingreso disponible para cubrir necesidades básicas como la alimentación.
Por ello, la entidad insiste en la necesidad de construir un mercado laboral más incluyente y dinámico, capaz de ofrecer empleos formales y mejores ingresos para una población donde más de la mitad de los ocupados continúa trabajando en condiciones de informalidad.
El mensaje de fondo es claro: aunque Colombia avanza en la reducción de la inseguridad alimentaria, la calidad del empleo sigue siendo uno de los factores determinantes para cerrar las brechas sociales y garantizar mejores condiciones de vida en las regiones más vulnerables del país.

