Cali, junio 16 de 2026. Actualizado: martes, junio 16, 2026 18:27
Empresas y finanzas
La alarmante radiografía de las mipymes más vulnerables: ocho de cada diez no pagan seguridad social
Las micro y pequeñas empresas son el corazón del tejido productivo colombiano, generan empleo, impulsan las economías regionales y sostienen miles de hogares.
Sin embargo, una reciente medición de Anif revela una realidad preocupante: buena parte de los negocios más vulnerables del país opera con profundas debilidades financieras que ponen en riesgo su sostenibilidad y crecimiento.
Uno de los datos más contundentes del estudio señala que el 78,4% de las empresas más vulnerables no realiza aportes a seguridad social, una situación que refleja las dificultades que enfrentan estos negocios para formalizarse y cumplir plenamente con sus obligaciones laborales.
La problemática va mucho más allá. El informe encontró que el 77,2% de estas empresas lleva sus cuentas de manera manual o incluso mentalmente, sin utilizar herramientas contables, software especializado o mecanismos que permitan un seguimiento riguroso de ingresos, gastos, inventarios y flujo de caja.
Para los expertos, esta situación limita significativamente la capacidad de planificación de los negocios.
Cuando las finanzas no están organizadas, resulta más difícil identificar oportunidades de crecimiento, anticipar problemas de liquidez o tomar decisiones estratégicas basadas en información confiable.
¿Y el acceso al crédito?
A ello se suma otro obstáculo importante: el acceso al crédito.
Según el estudio, el 40,2% de las empresas más vulnerables no tiene historial crediticio o presenta reportes negativos, una condición que reduce sus posibilidades de acceder a financiación formal para invertir, expandirse o enfrentar momentos de dificultad económica.
Esta combinación de informalidad, baja organización financiera y restricciones de crédito crea un círculo difícil de romper.
Las empresas tienen menos posibilidades de crecer, generan menor capacidad de ahorro y enfrentan mayores riesgos ante cualquier cambio en las condiciones del mercado.
Los hallazgos cobran especial relevancia en un contexto económico donde las pequeñas empresas representan una parte fundamental de la generación de empleo.
Sin embargo, muchas de ellas siguen operando con prácticas administrativas básicas que dificultan su consolidación.
El informe también evidencia que el problema no siempre está relacionado con la falta de conocimiento financiero.
Muchos empresarios comprenden conceptos básicos de administración y manejo del dinero, pero encuentran dificultades para implementar procesos de planificación, control y seguimiento financiero en la operación diaria de sus negocios.
El desafío de los próximos años no será únicamente ampliar el acceso a productos financieros o líneas de crédito.
También será necesario fortalecer las capacidades de gestión empresarial, promover la formalización y acompañar a las mipymes en la construcción de hábitos financieros más sólidos.
La conclusión es clara: detrás de miles de pequeños negocios que impulsan la economía colombiana existe una fragilidad financiera que sigue siendo uno de los principales obstáculos para el crecimiento empresarial.
Superarla será fundamental para construir un tejido productivo más competitivo, resiliente y sostenible.

