Cali, junio 16 de 2026. Actualizado: martes, junio 16, 2026 18:27
Finanzas personales
El truco de las familias que lograrán ahorrar incluso cuando creen que no les sobra dinero
Una de las frases más comunes cuando se habla de ahorro es: “cuando me sobre plata, empiezo a ahorrar”.
El problema es que para la mayoría de las personas ese momento nunca llega. Los gastos se multiplican, aparecen imprevistos y siempre parece existir una necesidad más urgente que guardar dinero para el futuro.
Sin embargo, las familias que logran construir un ahorro constante suelen aplicar una lógica completamente diferente: no ahorrarán lo que sobra, sino que aprenderán a vivir con lo que queda después de ahorrar.
Este principio, que parece simple, transforma por completa la relación con el dinero.
En lugar de esperar al final del mes para verificar si quedó algún excedente, destinan una parte de sus ingresos al ahorro desde el primer momento.
Los expertos recomiendan separar entre un 5 % y un 20 % de los ingresos, dependiendo de la situación económica de cada hogar.
Lo importante no es el monto inicial, sino la disciplina de hacerlo de manera constante.
Muchas personas creen que ahorrar cien mil pesos mensuales no genera ningún impacto.
Sin embargo, al cabo de un año esa cifra representa un millón doscientos mil pesos, sin contar los rendimientos que pueda generar si se deposita en una cuenta de ahorro o en un producto financiero adecuado.
El ahorro cumple múltiples funciones
La más importante es servir como fondo de emergencia. Una enfermedad, una reparación del vehículo, daños en la vivienda o la pérdida temporal del empleo pueden convertirse en crisis financieras cuando no existe un respaldo económico.
También permite alcanzar metas de mediano plazo, como realizar un viaje, comprar electrodomésticos, financiar estudios o realizar mejoras en el hogar sin necesidad de endeudarse.
Uno de los métodos más efectivos es automatizar el proceso.
Actualmente muchos bancos permiten programar transferencias automáticas hacia cuentas de ahorro. De esta manera el dinero se aparta antes de que exista la tentación de gastarlo.
Otra estrategia consiste en ahorrar los incrementos de ingresos. Cuando llega una prima, una compensación o un aumento salarial, muchas personas elevan inmediatamente su nivel de gasto.
Las familias más organizadas suelen destinar una parte importante de esos recursos adicionales al ahorro.
Los pequeños cambios también pueden producir resultados importantes. Reducir algunos domicilios al mes, preparar más comidas en casa o disminuir compras impulsivas puede liberar recursos que antes parecían inexistentes.
Además del beneficio económico, ahorrar genera tranquilidad emocional.
Saber que existe un colchón financiero reduce la ansiedad y permite enfrentar las dificultades con mayor seguridad.
La verdadera diferencia entre quienes ahorran y quienes nunca logran hacerlo no suele estar en el nivel de ingresos. En muchos casos depende más de los hábitos financieros que de la cantidad de dinero disponible.
La capacidad de ahorro no se construye de un día para otro.
Es el resultado de pequeñas decisiones repetidas durante meses y años. Por eso, incluso cuando parece imposible ahorrar dinero, comenzar con una cantidad pequeña puede ser el primer paso hacia una economía familiar mucho más estable.

