Cali, mayo 26 de 2026. Actualizado: martes, mayo 26, 2026 18:55
Geopolítica y economía
Posible tregua entre Irán y EE. UU. reduce presión sobre el petróleo, pero ANIF advierte que la incertidumbre global continúa
Las señales de una posible tregua entre Estados Unidos e Irán comienzan a moderar parcialmente la tensión en los mercados internacionales, aunque la incertidumbre sobre el conflicto sigue generando efectos económicos globales, especialmente sobre petróleo, combustibles y alimentos.
De acuerdo al más reciente comentario económico de Anif los recientes anuncios del presidente Donald Trump sobre avances en negociaciones con Irán abrieron la posibilidad de extender el alto al fuego y avanzar hacia un acuerdo que permitiría la reapertura del Estrecho de Ormuz, uno de los corredores energéticos más importantes del mundo.
La relevancia geopolítica del estrecho es enorme. Por allí transita cerca de una cuarta parte del comercio mundial de petróleo y alrededor de una quinta parte del comercio global de gas natural licuado.
Desde el inicio del conflicto, los mercados energéticos reaccionaron con fuertes incrementos en los precios del crudo.
Según ANIF, el petróleo Brent alcanzó aumentos de hasta 68%, llegando a USD113 por barril, mientras el WTI llegó a USD118.
Aunque en los últimos días se registraron correcciones tras los anuncios diplomáticos de Trump, ambos indicadores siguen muy por encima de los niveles previos a la guerra.
Actualmente, el Brent continúa cerca de 34% por encima de los niveles del inicio del conflicto y el WTI alrededor de 30%.
Anif advierte que el impacto no se limita al petróleo. El conflicto también comenzó a trasladarse hacia alimentos y fertilizantes, debido al incremento en los precios internacionales del gas natural, insumo clave para la producción de urea y fertilizantes nitrogenados.
De hecho, el precio internacional de la urea ya acumula un aumento cercano al 51% desde el inicio de la guerra, estabilizándose alrededor de USD745 por tonelada.
El informe señala que este escenario podría dificultar la convergencia inflacionaria global. El Fondo Monetario Internacional ya elevó recientemente su pronóstico de inflación mundial para 2026 desde 3,8% hasta 4,4%, reflejando las nuevas presiones derivadas del conflicto geopolítico.
En Colombia, el impacto también comienza a sentirse. Anif recordó que el aumento en el diferencial entre precios internacionales y precios locales de combustibles llevó a nuevos incrementos en gasolina y diésel durante abril, generando presiones adicionales cercanas a siete puntos básicos sobre la inflación mensual.
El informe concluye que, aunque los anuncios diplomáticos redujeron parcialmente el nerviosismo de los mercados, la economía mundial seguirá altamente expuesta a cualquier alteración en Medio Oriente.
“La incertidumbre continúa condicionando la dinámica económica global”, advierte Anif.
Para Colombia, el escenario tiene un doble efecto. Por un lado, mayores precios del petróleo favorecen ingresos externos y cuentas fiscales; pero al mismo tiempo aumentan las presiones inflacionarias sobre combustibles, transporte y alimentos, justo en un momento donde el país aún lucha por controlar el costo de vida.

