Cali, enero 7 de 2026. Actualizado: miércoles, enero 7, 2026 18:20
Clausura del Año Santo en el Vaticano
El Papa León XIV cerró la Puerta Santa y dio fin al Jubileo de la Esperanza 2025
El Papa León XIV cerró la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro este martes 6 de enero de 2026, durante la celebración de la Epifanía, en un acto que marcó el fin litúrgico del Jubileo de la Esperanza 2025.
Con esta ceremonia, concluyó oficialmente el Año Santo ordinario iniciado por el Papa Francisco el 24 de diciembre de 2024.
A las 9:41 de la mañana, el Pontífice llegó en procesión hasta la puerta, oró en silencio ante los portones de bronce y los empujó mientras recitaba la fórmula litúrgica en latín.
El gesto, profundamente simbólico, representa el cierre de un tiempo especial de gracia espiritual. Aunque tradicionalmente se sella con un muro de ladrillos, este será levantado en privado en los próximos días.
Allí se incluirá una cápsula con acta oficial, monedas jubilares y llaves.
Durante su intervención, León XIV declaró: “se cierra esta Puerta Santa, pero no se cierra la puerta de tu clemencia”, haciendo referencia a la misericordia divina que, según la doctrina católica, permanece siempre abierta a los fieles.
Después del cierre, presidió la Misa de Epifanía, donde invitó a la Iglesia a seguir siendo “peregrinos de esperanza”.
Un año marcado por la esperanza
El Jubileo de la Esperanza 2025 fue convocado por el Papa Francisco y se convirtió en el primer Año Santo ordinario del siglo XXI desde el celebrado en el año 2000.
Su fallecimiento en abril de 2025, en plena celebración jubilar, convirtió al Papa León XIV en el primer pontífice en cerrar un jubileo que no inauguró desde el año 1700.
Durante el Año Santo, más de 30 millones de peregrinos cruzaron la Puerta Santa de San Pedro. Según la tradición católica, atravesar estas puertas con fe y cumplir ciertos requisitos espirituales —como confesión, comunión y oración— otorga una indulgencia plenaria.
La práctica se basa en una antigua tradición bíblica de liberación y reconciliación.
Los jubileos ordinarios se celebran cada 25 años. Sin embargo, el Papa puede convocar jubileos extraordinarios en momentos clave. Cada uno tiene un enfoque particular.
El de 2025 giró en torno al tema de la esperanza, en un contexto mundial marcado por conflictos, crisis humanitarias y desafíos sociales.
Además de la apertura y cierre de las Puertas Santas en las principales basílicas de Roma, se organizaron peregrinaciones, obras de caridad, retiros y actividades litúrgicas en diversas partes del mundo.

