Cali, abril 27 de 2026. Actualizado: lunes, abril 27, 2026 20:50
Los salvan de la calle, pero no todos salen del refugio
Rescatar, sostener y no detenerse: el liderazgo detrás de la Fundación Mestizzos 4 Patas
El refugio no empezó con un plan estructurado ni con una sede definida. Empezó con un caso.
Durante la pandemia, Nayibe Jiménez conoció la situación de un hombre que vivía a orillas de un río junto a más de 20 perros.
No había condiciones para su cuidado y, pese a que el caso había sido difundido, no hubo respuesta institucional ni de organizaciones.
La decisión fue inmediata: alquilar una casa. Junto a dos personas, trasladó al hombre y a los animales a ese espacio mientras buscaban soluciones.
Lo que en principio era una medida temporal se convirtió en el punto de partida de un refugio que, con el tiempo, se consolidó como la Fundación Mestizzos 4 Patas.
En ese lugar comenzaron a organizar la alimentación, la atención básica y los procesos de adopción.
Algunos animales lograron ser ubicados en hogares, pero otros no. La permanencia de esos perros marcó el paso de una acción puntual a un proyecto continuo.

A partir de ese momento, los reportes no se detuvieron. Nuevos casos comenzaron a llegar desde distintos puntos, lo que amplió el alcance de la iniciativa.
Antes del refugio: una historia que empieza en la adolescencia
La trayectoria de Nayibe Jiménez en el rescate animal inició varios años antes. Durante su adolescencia, entre los 15 y 16 años, participaba como voluntaria en jornadas de esterilización y actividades organizadas por fundaciones.
En ese contexto, apoyaba procesos logísticos y de atención básica.
Una experiencia personal marcó un cambio en su relación con esta labor. Su perrita, Princesa, falleció a los seis años por una enfermedad en la sangre.
La falta de recursos en ese momento limitó las posibilidades de tratamiento. Tras ese hecho, decidió continuar ayudando a otros animales.
El primer rescate que asumió directamente fue el de un perro de la calle al que llamó Mateo. Ocurrió en el oriente de Cali, en el entorno donde residía, una zona donde, según relata, el abandono es recurrente.
Con el tiempo, empezó a documentar situaciones, tomar fotografías y difundirlas en redes sociales para gestionar ayuda.

También organizaba esterilizaciones y buscaba hogares de paso, en un proceso que no contaba aún con estructura formal.
Del trabajo individual a la gestión pública
En 2020, su actividad se extendió al ámbito comunitario. Se vinculó a la Junta de Acción Comunal y posteriormente fue elegida edil de la comuna 21 de Cali.
Desde ese espacio, impulsó iniciativas relacionadas con el bienestar animal y la visibilización del abandono.
En paralelo, continuó con los rescates. Algunos animales fueron alojados en su vivienda, mientras gestionaba alternativas como hogares de paso o servicios de cuidado.
La cantidad de perros aumentó de forma progresiva, lo que evidenció la necesidad de un espacio más amplio.
Durante la pandemia, la situación se intensificó. Según explica, aumentaron los casos de abandono y la falta de alimento para animales en la calle.
En respuesta, participó en jornadas de entrega de comida junto a personas cercanas.
Este contexto coincidió con el caso que daría origen al refugio, consolidando una transición entre la acción individual y una operación más estructurada.
Un refugio en crecimiento y sin ingresos fijos
El espacio que inició con cerca de 20 perros en 2020 hoy alberga alrededor de 60. Además, la fundación alimenta una colonia de aproximadamente 10 gatos en otro punto.
El crecimiento del número de animales llevó a formalizar la iniciativa como organización bajo el nombre Fundación Mestizzos 4 Patas hace dos años.
El funcionamiento del refugio depende de recursos variables. No cuenta con ingresos fijos y se sostiene a través de donaciones, rifas, ventas de productos y aportes de padrinos.
Estos recursos cubren alimentación, atención veterinaria, mantenimiento y apoyo operativo.
El refugio opera en una vivienda alquilada en Villa Gorgona, en el municipio de Candelaria.

Anteriormente funcionaba en Cali, pero tuvo que trasladarse debido a dificultades con el entorno, relacionadas con quejas de la comunidad.
A pesar del traslado, la mayoría de los rescates se siguen realizando en Cali. También se han atendido casos en otros municipios cuando no hay otras alternativas disponibles.
La adopción como proceso y los límites del sistema
La Fundación Mestizzos 4 Patas gestiona adopciones mediante un proceso que incluye filtros previos.
Las personas interesadas deben completar un formulario, participar en una entrevista y permitir la verificación del lugar donde vivirá el animal. Posteriormente, se realiza seguimiento.
La organización recomienda a los adoptantes interactuar con varios animales antes de tomar una decisión, así como considerar su estilo de vida y entorno familiar.
También señala la importancia de permitir un periodo de adaptación para el animal en su nuevo hogar.
Según explica Jiménez, los cachorros suelen ser adoptados con mayor facilidad, mientras que los perros adultos permanecen más tiempo en el refugio.

También indica que algunos animales son devueltos por dificultades de adaptación.
El refugio mantiene un límite cercano a los 60 perros, determinado por factores económicos, de espacio y de capacidad operativa. Superar ese número implicaría dificultades para garantizar su cuidado.
Formas de apoyo y participación
El sostenimiento del refugio requiere recursos constantes. Las donaciones pueden realizarse en dinero o en especie, incluyendo alimentos, medicamentos y otros insumos. También existe un plan de padrinos con aportes mensuales.
La fundación promueve el voluntariado como otra forma de participación.
Las actividades incluyen apoyo en el cuidado de los animales, organización de eventos, difusión en redes sociales y campañas de recaudo.
Además, se realizan rifas, sorteos y ventas de productos como mecanismos para financiar la operación. Estas iniciativas buscan cubrir los costos asociados al cuidado diario de los animales.
Las personas interesadas pueden contactar a la fundación a través de su cuenta de Instagram (@mestizoos4patas) o mediante el número de WhatsApp +57 321 7308489, canales donde se gestionan adopciones, donaciones y voluntariado.

