Cali, junio 25 de 2026. Actualizado: jueves, junio 25, 2026 18:44
La labor que miles de personas siguen en redes sociales
El Gato Escobar: la historia del rescatista que responde llamados para ayudar a perros y gatos abandonados
El teléfono puede sonar en cualquier momento. Una llamada, un mensaje o una fotografía enviada por redes sociales suelen ser el inicio de una nueva historia.
Del otro lado aparece el reporte de un gato atrapado, una camada abandonada o un perro herido.
Entonces, Wilson Escobar reorganiza su jornada y se dirige al lugar. Esa dinámica forma parte de su rutina desde hace más de diez años.
En internet es conocido como El Gato Escobar, nombre con el que construyó una comunidad de seguidores en plataformas como Facebook, Instagram, TikTok y YouTube.
Allí publica rescates, procesos de recuperación y campañas para promover la adopción de animales que han pasado por sus manos.
Aunque hoy su trabajo es visible para miles de personas, su vínculo con los animales comenzó mucho antes de las redes sociales.
Según relata, siempre sintió interés por ayudar a perros y gatos que encontraba en condición de abandono.
Con el paso de los años, esa disposición se convirtió en una actividad permanente que terminó ocupando buena parte de su tiempo.
Actualmente trabaja como domiciliario, labor que representa su principal fuente de ingresos.

De allí obtiene recursos para sostener parte de la alimentación y atención de los animales que mantiene bajo su cuidado, además de las intervenciones que realiza cuando recibe reportes de ciudadanos.
Una decisión que cambió el rumbo de su vida
Escobar cuenta que hace varios años atravesó un periodo complejo relacionado con su salud mental. Durante esa etapa enfrentó episodios de depresión que afectaron profundamente su vida cotidiana.
Según relata, una experiencia ocurrida junto a una de sus mascotas marcó un punto de inflexión y lo llevó a replantear su futuro.
A partir de entonces decidió canalizar su tiempo y sus esfuerzos hacia el rescate de animales en condición de vulnerabilidad, una actividad que con el paso de los años se convirtió en el eje de su proyecto de vida.
Con el paso de los años perdió la cuenta de cuántos animales ayudó. Sin embargo, recuerda algunos casos que continúan presentes por las circunstancias en las que ocurrieron o por el desenlace que tuvieron después de ser atendidos.

Uno de ellos ocurrió cuando encontró una bolsa abandonada en una zona cercana a un canal.
Al revisar su contenido halló varios gatos recién nacidos. Los animales fueron rescatados, recibieron atención y posteriormente encontraron hogares mediante procesos de adopción.
Años después, Escobar asegura que todavía conoce información sobre algunos de ellos gracias al seguimiento que mantiene con las familias que los recibieron.
Una labor que continúa entre domicilios y rescates
La actividad como rescatista no responde a horarios establecidos. Mientras realiza entregas como domiciliario, Escobar recibe reportes procedentes de diferentes sectores de la ciudad.
Cuando considera que existe una emergencia, interrumpe temporalmente su trabajo para desplazarse hasta el lugar señalado.
Según explica, muchas de las situaciones que aparecen en sus redes sociales toman varias horas de trabajo.
Los videos que posteriormente publica muestran apenas una parte de un proceso que puede incluir búsquedas, traslados, atención veterinaria y seguimiento posterior.
Actualmente también mantiene una colonia de gatos a la que alimenta de manera regular. De acuerdo con su relato, en ese espacio ocurrió un incendio que redujo considerablemente la cantidad de animales que permanecían allí.
Con el paso del tiempo, la colonia volvió a crecer gracias a nuevos rescates y a la llegada de otros gatos abandonados.

Además de la atención directa a perros y gatos, Escobar afirma que una parte importante de su trabajo consiste en responder consultas de ciudadanos que buscan orientación sobre adopciones, atención veterinaria o posibles casos de maltrato animal.
El desafío económico detrás del rescate animal
La atención de animales en condición de vulnerabilidad implica gastos permanentes. Alimentación, medicamentos, procedimientos médicos y hospitalizaciones hacen parte de los costos que debe asumir de manera frecuente.
Escobar señala que en diferentes momentos ha tenido que recurrir a préstamos para cubrir tratamientos veterinarios.
También explica que algunas emergencias requieren atención inmediata y no permiten esperar a conseguir recursos adicionales antes de intervenir.
Las redes sociales también funcionan como un canal para solicitar ayuda. En ocasiones publica casos específicos con el objetivo de encontrar personas interesadas en donar alimento o aportar recursos para cubrir necesidades médicas.
Según indica, estas colaboraciones existen, aunque no representan una fuente constante de financiamiento.
Entre los apoyos que menciona se encuentra la colaboración recibida por parte de una clínica veterinaria ubicada en Jamundí, que ha participado en la atención de algunos animales rescatados.
Los rescates que generan conversación en redes sociales
La visibilidad alcanzada por El Gato Escobar en internet también ha dado lugar a debates sobre la forma en que se desarrollan algunos procedimientos de rescate animal.
Uno de los casos recientes estuvo relacionado con una gata que permanecía en una estructura de gran altura en un centro comercial de Cali.
A raíz de esa experiencia, Escobar expresó cuestionamientos sobre algunos procedimientos utilizados en operaciones de rescate.

Según sostiene, durante estas intervenciones es importante considerar factores relacionados con el comportamiento de los animales y los niveles de estrés que pueden experimentar en situaciones de emergencia.
Sus observaciones están dirigidas a la necesidad de implementar estrategias que tengan en cuenta las características particulares de cada caso.
Las publicaciones relacionadas con este tema generaron múltiples reacciones en redes sociales.
Escobar afirma que su interés principal es aportar elementos de discusión sobre las prácticas utilizadas en rescates donde participan diferentes entidades y organismos de atención de emergencias.
La adopción como parte fundamental del proceso
Después de cada rescate comienza una etapa diferente: encontrar un hogar para los animales que logran recuperarse. Para Escobar, esa tarea es tan importante como el procedimiento inicial.
Según explica, antes de concretar una adopción, suele visitar personalmente a las personas interesadas.
Durante esos encuentros observa el entorno donde vivirá el animal y conversa con quienes asumirán la responsabilidad de su cuidado.
Posteriormente, mantiene comunicación con las familias mediante fotografías, videos y mensajes. Ese seguimiento le permite conocer el estado de los animales y verificar su adaptación al nuevo hogar.
La experiencia también le ha mostrado situaciones en las que una adopción no avanza como estaba previsto.
En uno de esos casos, una familia le solicitó recibir nuevamente a un perro debido a dificultades para asumir los costos derivados de una enfermedad que presentó el animal. Tras recuperarse, el perro permaneció bajo su cuidado.
Un llamado a la tenencia responsable
Al hablar sobre bienestar animal, Wilson Escobar insiste en la importancia de promover la adopción de perros y gatos que no tienen hogar.
Considera que esta alternativa permite brindar oportunidades a animales que permanecen en condición de abandono.
Su mensaje también está orientado hacia la tenencia responsable. Según plantea, quienes deciden convivir con una mascota deben asumir compromisos relacionados con alimentación, atención médica y bienestar durante toda la vida del animal.
Mientras continúa recorriendo las calles como domiciliario, los reportes siguen llegando a través de sus redes sociales y canales de contacto.
Algunos corresponden a animales heridos, otros a procesos de adopción y varios a situaciones que requieren atención inmediata.
Más de una década después de haber iniciado esta labor, Wilson Escobar continúa respondiendo a esos llamados.
Entre jornadas de trabajo, visitas veterinarias y recorridos por distintos sectores de la ciudad, mantiene activa una tarea que lo ha convertido en una de las figuras más reconocidas dentro de las iniciativas ciudadanas de protección animal en Cali.

