Cali, septiembre 11 de 2026. Actualizado: viernes, septiembre 11, 2026 13:04
Bendita democracia
Ahora la izquierda en su viudez de poder, nos ha salido con la narrativa—siempre negativa—de que ser aliado de EE.UU. es malo, porque se pierde soberanía y sentido de pertenencia.
Tremenda idiotez ideológica. Siempre han pensado así, porque les conviene la pobreza y el analfabetismo para dominar, caotizar y gobernar.
En Colombia acabamos de vivir eso. Se preferían alianzas con países tropicales y subdesarrollados como Cuba, Nicaragua, Venezuela, que solo nos podrían ofrecer ideología sin rumbo alguno y con incultura incluida como acabamos de enterarnos con las pruebas Pisa.
La relación con el país del Norte no puede molestar; al contrario, siendo uno de los dos países más poderosos del mundo, junto a la China, debe servirnos, como ha sucedido desde hace mucho tiempo, para tener un importantísimo aliado comercial y militar.
Necesitamos comercializar nuestros productos al mundo, y más a los gringos que son los que más nos compran.
Y también necesitamos mucha tecnología militar que no tenemos para poder enfrentar el terrorismo y el narcotráfico que tanto nos agobia.
Recuerdo cuando Japón siendo aliado del eje nazista en la segunda guerra mundial, sufrió dos bombas nucleares de los gringos—Hiroshima y Nagasaki—para evitar un desgaste militar y pérdida de vida de soldados norteamericanos, obligando a la rendición de los nipones.
EE.UU. nombró gobernador provisional al general Douglas MacCarthur y este ayudó a los japoneses a recuperarse con la ayuda de su nación y hacer del Japón lo que es hoy. Y así ha sucedido con otras naciones.
Hoy en día Colombia está recibiendo ayuda militar y tecnológica de Estados Unidos para luchar contra ese flagelo de la violencia que causan ataques contra militares y población civil, cuya causa principal es el narcotráfico.
Ningún otro país nos ayuda. De pronto la China ha estado interesada pero, es comunista, con libertades restringidas como prohibir sindicatos y el derecho a la protesta.
Nos ahoga la terrible deuda pública de 115 billones adquirida por el gobierno anterior con entidades multilaterales que tienen a Colombia con un déficit fiscal que nos puede causar traumatismos graves a los colombianos.
Tremendo regalito del gobierno anterior, una deuda que no reflejó una gran obra en esta Colombia que estuvo a punto de naufragar en el lodo ideológico.
Por tanto, es mejor tener a EE.UU. como aliado que con naciones que viven peor situación crítica que la nuestra.
