Cali, octubre 16 de 2026. Actualizado: viernes, octubre 16, 2026 08:30
Celebremos la democracia
Director Ejecutivo
Unidad de Acción Vallecaucana
El poder participar en la elección de nuestros gobernantes y debatir sobre la construcción de políticas y proyectos es una de las victorias de nuestra democracia.
Que todos podamos tener voz y voto al momento de decidir cómo y en qué vamos a invertir nuestros recursos, en priorizar la atención a necesidades y en progresar como sociedad precisa una ciudadanía activa, que construye desde las herramientas institucionales con reglas claras y transparentes para todos.
Sin embargo, somos muchas personas en una sociedad, con necesidades, preferencias, culturas, arraigos y prioridades distintas, así vivamos en el mismo territorio, en las mismas condiciones.
Esta diversidad de nuestra sociedad es nuestra principal fortaleza. Es la que nos permite construir desde diferentes visiones, y aportar nuestras experiencias y trayectorias al bien común. Pero, al mismo tiempo, dejamos que estas diferencias entre nosotros nos dividan.
Si se suma la dinámica agresiva de las redes que hoy nos comunican y nos “informan”, se hacen más notorias nuestras divisiones.
Estamos a la vuelta de la esquina de elegir un Presidente, quizás la figura más notoria en la política nacional. Por tal motivo, nuestras diferencias cobran mayor relevancia y nos alejan de una construcción conjunta. Pero, es justo acá cuando debemos caer en cuenta que juntos somos más. Que es nuestra diversidad la que nos fortalece como nación.
Que el país lo construimos nosotros: individuos, sociedades, fundaciones, empresas, academia, organizaciones. Que el Estado es una institución que creamos para ayudarnos a gerenciar nuestros recursos; esos que aportamos a través de nuestros impuestos para propender por el desarrollo de nuestra sociedad. Que, de acuerdo con esto, el Presidente y su gabinete son nuestros empleados por el término de cuatro años y nos deben rendir cuentas y responder por su gestión.
Pero no podemos exigirles responsabilidad en su gestión si estamos fracturados como sociedad. Por esto, hago un llamado a participar en esta jornada electoral desde el respeto. Desde el reconocimiento de nuestra diversidad y el entendimiento que las otras personas pueden pensar, opinar y elegir distinto a como nosotros lo haríamos.
He ahí la belleza de la democracia, donde no todos pensamos igual, sino que tenemos la libertad de disentir. Participemos masiva y conscientemente en estas elecciones. Seguir con altos niveles de abstencionismo nos va a mantener en una sociedad desatendida por servidores públicos que no son elegidos por la mayoría de nosotros.
El respeto, el compromiso con Colombia y el reconocimiento de nuestra diversidad y nuestros derechos debería ser el centro de esta y cualquier jornada electoral. Debería ser la verdadera fiesta nacional, este momento donde sabemos exactamente cómo participar. No ignoremos este deber ciudadano y usemos las herramientas que nos da nuestra Constitución Política para ser escuchados y construir un mejor país para todos.
