Cali, octubre 16 de 2026. Actualizado: jueves, octubre 15, 2026 19:17
Datos clave para la transparencia
Partamos de cómo debe funcionar nuestro Estado: en un acuerdo inicial, todos los ciudadanos le entregaron la administración de nuestra sociedad a unas instituciones para que, además de garantizar un orden justo, diseñen y ejecuten proyectos que, en últimas, le suministren bienes y servicios a toda la comunidad. Para la provisión de estos servicios hay que pagar; algunos países les piden a sus ciudadanos más o menos plata, lo importante es que el Estado ejecuta estos recursos, que son de todos, para todos.
¡Ahí está el tema importante! Al ser los recursos de todos y para todos ¿cómo no nos va a interesar que los ejecuten bien? Al fin y al cabo, eso garantiza que los bienes y servicios que me entreguen y, por los cuales estoy pagando, sean los adecuados para atender mis necesidades. Por esta razón es tan importante la veeduría ciudadana sobre la planeación de estos proyectos y su posterior ejecución y contratación. Pero no es simplemente revisar la ejecución, es poder alertar con tiempo posibles desviaciones o malas prácticas desde su planeación. La información de la ciudadanía garantiza que se desarrollen proyectos oportunos y efectivos.
Para que estos ejercicios de veeduría y participación se den, es clave tener una información completa, clara, asequible y limpia que permita trabajar y analizar; cifras y datos públicos, datos abiertos. Esta práctica hace parte de ejercicios de buen gobierno y transparencia, algo que cualquier administración debe promover entre sus funcionarios para garantizar, no sólo la participación de la ciudadanía, sino la confianza de esta última en el equipo de gobierno.
En la medida en que no tengamos desde la ciudadanía acceso a esta información o que, peor aún, no le interese a la ciudadanía el velar por la ejecución adecuada de nuestros recursos, no podemos esperar sino desenlaces indeseados. Es imperante que la administración adelante su gestión de una manera pública y transparente, como también es importante que la ciudadanía (sociedad civil, organizaciones, empresarios, academia, líderes, etc.) se interese por lo público. De esta manera podemos construir unidos las sociedades que queremos.
