Cali, julio 6 de 2026. Actualizado: lunes, julio 6, 2026 17:38
Funeral de venganza
En febrero, cuando comenzó la guerra de Israel y Estados Unidos contra Irán, asesinaron a Ali Jamenei, el guía supremo del pueblo persa.
Independiente de lo asqueroso que resulta ver desde lejos el desprecio por lo femenino que tienen los ayatolás y la manera como ejercen el poder político y religioso para apoyar a todos los que pretenden socavar con terrorismo al imperio de los gringos y los judíos, su asesinato fue miserable e hizo retroceder el mundo a tiempos primitivos cuando las guerras se ganaban matando al jefe de los rivales.
En este 2026 no solo dieron de baja simétricamente al guía supremo de Persia, sino que asesinaron, de tanda en tanda con igual vesania y precisión a casi todos los ministros y generales que acompañaban al Jamenei.
Desde el viernes pasado, en un sereno acto de venganza y no pudiendo celebrar festivamente la derrota en que quedó envuelto su enemigo , los iraníes presencian el prolongado funeral de su asesinado líder.
La ceremonia durará cinco días más porque el féretro será paseado por las principales ciudades persas para recordarle a todos sus habitantes la magnitud del asesinato cometido por Israel y Estados Unidos.
Como tal, encierra la fuerza de la venganza, que sin duda alguna guardan como reserva para defender una vez más en el futuro ese territorio y esas costumbres que no doblegaron ni Alejandro Magno en la antigüedad ni los fatídicos británicos a comienzos del siglo 20.
Valorar en toda su trascendencia este funeral vengativo es permitirnos contemplar en pleno 2026 la eterna repetición del paseíllo de la muerte para hacer sentir a seguidores y enemigos que los odios y las ambiciones no van a cesar.
Lástima que las fuerzas derrotadas en la guerra de Ormuz y que controlan los medios y las redes y además la plata de Wall Street, nos impidan seguir el impresionante féretro en su peregrinar por las tierras de Ciro El Grande.
