Cali, enero 10 de 2026. Actualizado: viernes, enero 9, 2026 20:59
Hermosa mi Colombia, pero…
Comprobado que los países se transforman negativamente cuando caen en manos del izquierdismo. Ejemplos existen por todas partes. Argentina ha sido un gran país, con cultura europea, pero cayó en manos de Néstor Kishner, de su esposa y ahora de un testaferro político de ella, Alberto Fernández, izquierdistas reconocidos desde la Unasur de Chávez. Se tomaron el poder utilizando el fraude electoral y su país hoy no es ni sombra de lo que era. Muchos empresarios se fueron, a los inversionistas no les interesa, un país emproblemado; Igual sucede con Chile, país que se había recuperado después de lo de Allende, a quien le organizaban protestas en las calles con ollas vacías. Ahora vuelve y cae. Ya muchos empresarios salieron, tiene gobierno recién llegado y los resultados están por verse, aunque se presume que, según la nueva constitución, las cosas no auguran buen futuro. Ecuador ha logrado salir del estado terrible de corrupción en que la dejó Rafael Correa. Nicaragua, mal por causa del sandinismo, tratando de recuperarse con doña Violeta Chamorro y ahora, otra vez, en manos de otro de Unasur—Daniel Ortega— convertido en dictador y con su nación postrada por todos lados. Venezuela ni se diga, el país más rico del continente pero, lo agarró Chávez, engañando a su pueblo a punta de populismo, y ahí está, vuelta nada, donde los únicos felices son quienes lo dirigen, herederos malignos del fallecido en la Habana, pues se roban todo lo que todavía sirve y vale en dicho país.
Les queda Colombia, objetivo sine qua non de los foros de Sao Paulo y de Puebla, a los cuales pertenecen Ernesto Samper Pizano y Juan Manuel Santos, desesperados por convertir a Colombia en otro país paria en el que, seguramente, ellos actuarían como consejeros, utilizando una justicia ideologizada por ellos, que hace lo que les da la gana, gobernando con sus espurios fallos judiciales como sucedía años atrás en lo que conocíamos como Cortina de Hierro. Y así estamos, corriendo el riesgo de tener un gobierno como el que pretenden los foros antes mencionados, en un país como el nuestro, hermoso y libre, donde la gente cree en una falso cambio tal como hizo Chávez en Venezuela, un cambio para mal, pues eso de promover lucha de clases con odio y violencia lo único que logra es convertir a nuestro país en una patria sin dolientes internacionales, salvo Rusia que quiere extender su política geopolítica para ser, como pensó Hitler, el dueño del mundo.
