Cali, abril 3 de 2025. Actualizado: jueves, abril 3, 2025 09:37

Célimo Sinisterra

Joaquín Vanin Tello

Célimo Sinisterra

Timbiquí es un lejano poblado anclado en el departamento del Cauca, fundado en 1772 por Francisco Antonio de Mosquera y Andrés Saa. Se erige como municipio en 1915 y, con el paso de los años, se consolida como cuna de hombres sabios, innovadores y resilientes, capaces de superar sus límites a ultranza de cualquier situación aporética, como la pobreza, la falta de comunicación, las escasas oportunidades de empleo y educación, y la marginación estatal. Uno de los principales problemas que aqueja a esta parte del territorio nacional es la falta de agua potable. A pesar de estar rodeado de ríos y quebradas, los habitantes deben esperar que llueva para poder preparar alimentos y suplir otras necesidades vitales. Aunque un presidente visitó el municipio junto con su gabinete para presidir un consejo de ministros, las promesas y compromisos adquiridos han quedado, según la comunidad, en la ilusión y el protagonismo político.

Este pueblo, conformado en su mayoría por comunidades afrodescendientes, posee una particularidad mediante la cual las expresiones culturales, el amor por el conocimiento y la sabiduría convergen en cada uno de sus habitantes con la convicción de ser alguien en la vida. En este municipio han nacido y vivido ilustres hombres y mujeres que han dejado en alto el nombre de su tierra gracias a su labor como docentes, abogados, deportistas y artistas.

Joaquín Vanin Tello, un timbiquireño virtuoso

Abogado de la Universidad Externado de Colombia, llegó a ser uno de los mayores conocedores y tratadistas del Derecho Agrario en el país. Nacido en la población de Santa María de Timbiquí, en la Costa Pacífica caucana, llevó su vida con la propiedad y sapiencia de un exigente académico, pero con el pragmatismo de alguien que transitó por los caminos complejos de la vida pública colombiana.

Estudioso desde joven de los temas relacionados con el agro, su obra Derecho Agrario es considerada por los expertos una valiosa contribución al análisis y conceptualización de uno de los aspectos cruciales de la vida social, política y económica del país.

En una carrera en continuo ascenso, y sin padrinazgos políticos, Vanin se desempeñó en cargos de dirección en el Instituto Colombiano de la Reforma Agraria, donde llegó a ocupar la Dirección General, dejando un valioso aporte para dar solidez jurídica al tratamiento del tema. Esta actuación llevó al presidente Alfonso López Michelsen a nombrarlo ministro de Agricultura, cargo que asumió el 3 de octubre de 1977 mediante el Decreto 2316, en reemplazo de Álvaro Araújo. Permaneció en ese cargo durante un año.

Fue secretario general del Ministerio de Trabajo, docente en varias universidades de Bogotá, donde dictó cátedras de Derecho Romano, Derecho Laboral, Derecho Agrario y Derecho Ambiental. Se recuerda su valiosa participación en la Comisión Nacional encargada de redactar el Código de Recursos Naturales y Protección del Medio Ambiente.

También se desempeñó como magistrado del Consejo de Estado, consultor y conferencista nacional e internacional. En varias ocasiones encabezó delegaciones colombianas a importantes asambleas y conferencias mundiales sobre temas de su especialidad.

Perteneció al Partido Conservador y fue miembro del Consejo Nacional Electoral y del Tribunal Nacional de Garantías de esa colectividad. También integró los institutos Latinoamericano de Derecho del Trabajo y Seguridad Social, e Iberoamericano de Derecho Agrario y Reforma Agraria.

Falleció el 5 de febrero de 2003 en Bogotá. Discreto, serio y pragmático, dejó la huella de los hombres que, sin vanidades, sirven a su país y se convierten en orgullo para su tierra.

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miércoles 2 de abril, 2025
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