Cali, abril 3 de 2025. Actualizado: jueves, abril 3, 2025 13:39
José Ignacio de Márquez y la oposición de los santanderistas que continuaron incubando la oligarquía
La primera etapa de la guerra de independencia había fracasado por la división de los dirigentes criollos entre Centralistas y Federalistas y el error de creerse cada grupo en, los auténticos representantes de la soberanía popular. Etapa de la Paria Boba(1811-1815), perdieron el tiempo mientras el Rey Fernando VII estaba preso y España invadida por los franceses. En la segunda etapa que lidera Bolívar(1815-1819),la composición del ejército libertador para enfrentar la Batalla de Boyacá se hizo reclutando o convocando campesinos, indígenas, negros, esclavos, mulatos y pardos; llaneros reclutados por F.P.Santander en Casanare, y muchas mujeres acompañaron a las tropas patriotas. Una vez obtenido el triunfo Simón Bolívar y su núcleo cercano pensaron en lo jurídico-constitucional, como estampar o patentar ese triunfo reformando el territorio liberado en territorio libre/republicano, procedió Bolívar a convocar un Congreso en la ciudad de Angostura para expedir una Constitución y llevó el proyecto, por falta de tiempo decidieron expedir una Ley fundamental con carácter constitucional reconvirtiendo el territorio del Virreinato en República. Fue elegido Presidente y Santander vicepresidente, en septiembre de 1819.
Los criollos más cercanos a Santander gozaron 5 años de puestos , prebendas y canonjías; un número más reducido decidió sobre el presupuesto y favorecieron a sus pares criollos con el goce de los beneficios que da el manejo del Estado, comenzó así a formarse una oligarquía que dispuso de la Hacienda pública. La oligarquía protege sus beneficios y crea una muralla que rodea al gobernante, se convierte en una casta con élites o grupos de apoyo, entronques familiares y deciden sobre el poder político. Esta es la explicación para ver con retrospectiva como hicieron a un lado los derechos de los sectores poblacionales que si hicieron parte del ejército libertador.
Simón Bolívar, fue un hombre desprovisto de ambición económica y forjador de la Repúblicas que, continuo la guerra hacia el Sur(Ecuador y Perú), para despejar de tropas españolas invasoras el territorio, y así poder construir el Estado sin acosos del invasor. Para hacer una afirmación relevante, José Ignacio de Márquez, podría considerarse al lado de Manuel Murillo Toro, como los presidentes del siglo XIX, después de Simón Bolívar, más pulcros, honestos, sin tacha moral . Ambos, de origen humilde, de padres esforzados y abnegados; fueron presidentes 2 veces cada uno y dejaron resultados administrativos destacables. Ambos tuvieron adversarios que deseaban estar cerca a otro mandatario que les brindara réditos, por eso les hicieron oposición cerrera y execrable, esas personas pertenecían a la casta oligarca que los acercó al aparato del Estado.
José Ignacio De Márquez, abogado del Colegio de San Bartolomé, orador destacado, lo calificaban como el Cicerón de La Gran Colombia, fue admirador de Bolívar; miembro del Congreso Constituyente de Cúcuta(1821), también fue Constituyente el Ocaña(1828), y Constituyente en 1831 para la Constitución expedida en 1832; de manera interina en octubre de 1831 fue presidente de la República en reemplazo de Domingo Caicedo; se desempeñó como Intendente de Boyacá, y Ministro de Hacienda del presidente Domingo Caicedo, en un periodo de pocos meses mientras se resolvía la confusa situación por la muerte de Bolívar. La primera vez que se desempeñó como Presidente titular fue entre marzo y octubre de 1832 mientras se posesionaba el General Santander escogido por una fementida Asamblea Constituyente, lo seleccionaron como Vicepresidente y se retiró luego de ese gobierno. La segunda vez fue presidente entre 1837 y 1841, elección que ganó frente a José María Obando que era el preferido de Santander. Manuel Murillo Toro fue presidente la primera vez en 1864 y 1866, la segunda vez entre 1872 y 1874, dentro de bloque de presidentes pertenecientes al Olimpo Radical, a partir de la Constitución de 1863.
Durante el primer gobierno del General Santander( 1822/ 1827) se formó una camarilla de criollos aduladores y de tendencia torticera que a la postre conformó el primer grupo oligárquico en el poder del Estado naciente. Se beneficiaron de la contratación y el manejo de parcelas estatales. Fueron unos validos o protegidos del presidente Santander y lo indujeron a las indelicadezas que el Libertador le reclamó. El Regreso de Bolívar les incomodó porque fueron alejados de las decisiones centrales y básicas del gobierno. Varios de ellos comenzaron a fraguar la oposición al Libertador y después de la Convención de Ocaña 1828(donde se pretendió reformar la Constitución de 1821), se inclinaron ya como conspiradores para asesinar a Bolívar y así volver a retomar las riendas del Estado, entre los conspiradores identificados estaban Pedro Carujo, comandante de los atacantes, Florentino González, Ezequiel Rojas, Vicente Azuero , Francisco de Paula Santander, Luis Vargas Tejada, capitán Emigdio Briceño Guzmán… Otros adversarios como J.M.Obando y José Hilario López en 1829 se fueron al Sur para desprestigiar al Libertador e instigar y enrarecer el clima político convenciendo al general José de La Mar para que se sublevara y asumiera el mando, porque Bolívar lo había dejado encargado de los asuntos de la república del Perú.
Durante el segundo gobierno del General Santander, iniciado protocolariamente en octubre de 1832 y de manera formal en marzo de 1833 hasta 1837, se volvió a rodear de los aprovechados en el primer gobierno y que disfrutaron del poder, aparecieron otros criollos y miembros de élites que lo rodearon, incubando así una oligarquía más sólida que a través del impulso a leyes que los beneficiaron se reafirmaron en sus aspiraciones. De manera sorprendente se autoproclamaron liberales, siendo ellos el embrión del partido conservador.
Esa clase oligárquica es la que atacará a Márquez cuando se convierte en el Presidente civil que reemplazó a Santander entre 1837 hasta 1841, atacaron su gobierno , pujaron y solicitaron de manera agobiante por cuotas burocráticas y cupos ministeriales, y pedían más hasta que Márquez los suprimió por insaciables, hicieron oposición cerrada y obtusa desde el Congreso con Santander como Senador, los periódicos de la época muestran todas las diatribas o cancamusas que hicieron para desprestigiarlo. Y animaron una guerra civil la de los conventos en Pasto, que se desdobló en otra guerra desde el oriente, la guerra civil de los Supremos. Márquez los venció con dos generales al mando, Tomás Cipriano de Mosquera y Pedro Alcántara Herrán. Obando animó esas dos guerras , él había sido el candidato presidencial derrotado y además se descubrió que fue el autor intelectual de la muerte del Mariscal Sucre, en junio de 1829.
(*) Magister en ciencia política, Universidad Javeriana.