Cali, mayo 26 de 2026. Actualizado: martes, mayo 26, 2026 15:53

Crónica de Gustavo Álvarez Gardeazabal

Las termos apagadas

Gustavo Álvarez Gardeazábal

Crecen las peticiones públicas de dirigentes preocupados por impedir a tiempo el apagón que los sabios de la NOA parecen pronosticar con el tremendismo de que se viene un Niño supercaliente, que agotará las reservas de agua y por ende la producción de las hidroeléctricas.

a idea, si doña Irene lo permite, es que se enciendan ya, con combustible fósil, gas o fuel oil, las plantas termoeléctricas instaladas en diferentes lugares de Colombia y se permita que los ingenios azucareros quemen más carbón junto con el bagazo y produzcan más energía.

Si se logra que la energía que se gaste por estos días no provenga del agua de las represas , ellas conservarán el caudal guardado para cuando llegue lo duro.

Pero por alguna de las tantas razones ideológicas o caprichosas de la secta de Irene , y de la cual hace parte como ferviente militante el presidente Petro, parecería que solo se obligaría a prender las termos a gas y carbón cuando ya las represas estén secas y el apagón sea generalizado.

Salvo por la interpretación rígida de la secta no hay argumentos para que las termos sigan apagadas.

La disculpa del costo adicional que tendrían los megavatios producidos en las plantas térmicas no es válido si se prendieran ahora, porque siempre se reflejaría en el precio en bolsa del kilovatio, ahora o cuando se prendan, porque el gas es un 30% importado.

En el Valle, por ejemplo, mientras no esté lista la regasificadora de Buga, todo el gas importado entra por la Costa Caribe y vale tanto trasportarlo que hace años están apagadas Termoemcali y Termovalle.

Lo que falta es sensatez para derrotar la fe ciega de la secta antiextractivista que se tomó el poder en Colombia.

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martes 26 de mayo, 2026
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