Cali, mayo 25 de 2026. Actualizado: domingo, mayo 24, 2026 16:34

Hugo E. Gamboa Cabrera

Ni arriba ni abajo

Hugo E. Gamboa Cabrera

Bueno, nos llegó a los colombianos lo que tanto esperamos después de casi cuatro años de incertidumbre.

Unos esperan con devoción y otros con traición. Ese axioma de que los ricos deben desaparecer, por serlo, como una imposición ideológica estúpida, no puede continuar.

Con esa filosofía nos acabaron los proyectos de vivienda porque quienes construyen son ricos. Acabaron con el Icetex porque los que se beneficiaban son los dueños de las universidades privadas, mientras las públicas son utilizadas como centros de instrumentalización ideológica.

Se entregan tierras sin posibilidades de agua y energía, sin capitales semilla, a cambio de votos. Se incrementan sin piedad los impuestos de toda índole, con dos propósitos: Uno para que los empresarios se aburran y se vayan, sin importar el desempleo; la otra por si no se van, que paguen para que ese recaudo permita corrupción desaforada, sin importar la crisis fiscal y eliminar reglas fiscales.

Prometer obras urgentes como la de la Guajira, con alto volumen de billete, que permita repartir para ganar voluntades, pero al final quedar como el ternero, caso UNGRD. La super deuda internacional, impresionante.

Esa plata no la vio Colombia jamás. Vamos para un default que nos la pelamos. Los aeropuertos abandonados, sin Dios y sin ley. La infraestructura vale huevo, no es de izquierda. La inflación igual.

La lista es larga. Lo que no es para uno, no es para lo demás, solo para la élite del poder. Así lo hemos visto.

Los Castro, los Kirchner, los Lulas, las Chávez (hijas), los Ortega. En fin, una fila o trocados, son lo mismo y para lo mismo.

Solo les interesa el presupuesto. Nada de grandes obras. Solo subsidios para los “más pobres”, los que tragan entero y votan sin preguntar.

El resto se evapora en bolsillos ajenos. Por eso Iván Cepeda es un riesgo para la democracia, es un lobo con piel de oveja.

Se formó ideológicamente en un país como Bulgaria cuando era parte de la “cortina de hierro”.

Es uno de esos personajes peor que el mismo Petro y preocupan, con mayor razón, nuestras FF.AA., a la cual, según dijo en alguna ocasión, le querrá introducir gente de las guerrillas.

Colombia no merece ser otra república “bolivariana”, en la que con el tiempo unos se arrepientan de haber votado equivocadamente y otros de no haber votado. Colombia, tierra fértil y hermosa, no merece ser pisoteada por personajes maléficos y mal intencionados.

Comments

lunes 25 de mayo, 2026
ads_top
Powered by Sindyk Content
Arriba