Cali, agosto 28 de 2026. Actualizado: viernes, agosto 28, 2026 12:04
Reconstruirnos
Los retos que nos deja el terremoto del 10 de agosto son inmensos y apenas empezamos a dimensionarlos.
Cuando hablamos de reconstrucción pensamos naturalmente en viviendas, colegios, hospitales, empresas, iglesias, vías y demás infraestructura afectada.
Todo será necesario y demandará enormes recursos, capacidad técnica, transparencia y muchos años de trabajo.
Sin embargo, tenemos una oportunidad que va mucho más allá de reconstruir edificios.
Podemos aprovechar este momento para reconstruir también la forma como vivimos juntos.
Reconstruir debe significar preguntarnos qué queremos ser y cómo queremos vivir después del terremoto.
Podemos recuperar barrios, parques y espacios públicos pensando también en las relaciones humanas que queremos promover.
Podemos crear lugares para encontrarnos, reconocernos y volver a confiar en quienes piensan diferente.
La reconstrucción puede convertirse en un gran proyecto colectivo y no solamente en una gigantesca obra pública.
Necesitamos construir un sueño común alrededor del territorio.
La emergencia ya nos dejó una primera lección. Demostramos que somos capaces de ser una sociedad empática, generosa y solidaria frente al dolor.
Miles ayudaron sin preguntar por ideologías, diferencias sociales, intereses particulares o posiciones políticas.
Ahora viene un desafío más difícil: mantener esa solidaridad cuando desaparezca la emergencia.
¿Vamos a escucharnos con respeto y reconocer el esfuerzo de otros aunque no sea perfecto?
Reconstruir exige cemento, ladrillos, recursos y conocimiento, pero también necesita confianza, respeto, diálogo y generosidad.
Tenemos la oportunidad de abandonar la descalificación que durante años ha profundizado nuestras diferencias.
Podemos volver a reconocernos como una comunidad con problemas, responsabilidades y sueños compartidos.
El terremoto abrió grietas en lugares que queremos.
No permitamos que las grietas entre nosotros sean más difíciles de cerrar.
Decidamos si seguiremos cavando abismos o, finalmente, construiremos puentes.
