Cali, septiembre 28 de 2026. Actualizado: lunes, septiembre 28, 2026 11:00

Hugo E. Gamboa Cabrera

¿Será que vale la pena?

Hugo E. Gamboa Cabrera

Decía Milán Kundera: “¿Y si la historia nos está tomando el pelo?”.

Pues sí, piensa uno, cuando volvemos a mencionar—otra vez—el tema de Gustavo Petro.

Es que este tipo, con ese aparatoso partido que lo secunda, con réplicas o sin ellas, siempre busca la manera de que el país esté atento a lo que dice, real o calumnioso o a lo que hace, con montajes irreales o teatro fantasioso.

Lo cierto es que el hombre no quiere desaparecer del panorama político colombiano porque está convencido, junto al aspaviento de quienes creen en él, resentidos o con el cacúmen trocado, que se tomarán el país a las buenas o a las malas.

De pronto les importa un pepino la Dea, Trump, la Unión Europa, pero, convencidos si están, que con esa joda en el Congreso de la República, en las redes sociales y en los medios que actúan como “vendejabones”, siempre estarán presentes en la mente de los colombianos, preparando lo que ellos creen que será una realidad: el regreso al poder.

Soy un convencido que eso será imposible.

Gran parte de los colombianos abrieron los ojos y saben lo que les corre pierna arriba con esa posibilidad.

Ese gobierno llevaba a Colombia directo al decrecimiento total, como en Cuba, Venezuela, Argentina, Bolivia, Nicaragua, Ecuador, solo que, a Petro no le alcanzó el tiempo y no contó con la totalidad de la alta oficialidad de las FF.AA. Afortunadamente.

Pero si nos dejó el país cojo y medio ciego, con huecos fiscales por todas partes, con organismos importantes a punto de naufragar, como Ecopetrol, gas, pasaportes, salud, deporte, Colpensiones y otros; eso si, comprando mansiones de dos mil seiscientos millones de pesos para vivir a pesar de la lista Clinton.

Y supone uno que su gabinete también.

Un engaño doloroso del “progresismo” para Colombia.

Sin embargo, a muchos, después del tan esperado 7 de agosto pasado, les tranquiliza saber que Fidel murió y que EE.UU. pretende entrar a Cuba para que vuelva a ser la isla bonita.

Que Néstor Kishner también falleció pero que su esposa Cristina está presa y condenada, como condenado pero evadido Rafael Correa.

Que Evo también, condenado como posiblemente le ocurrirá a Maduro y esposa.

Que Hugo Chávez también se fue dejando la peor herencia latinoamericana y que Daniel Ortega y Rosario solo esperan, debido a su edad avanzada, terminar su período experimental del decrecimiento de su sufrida Nicaragua.

En fin, esa es la triste herencia que dejó Karl Marx a quienes creyeron y siguen creyendo que la miel de purga es mejor que la miel de abejas.

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lunes 28 de septiembre, 2026
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