Cali, marzo 28 de 2026. Actualizado: viernes, marzo 27, 2026 22:14
Una ideología deprimente
El producto principal de Cuba antes de la “revolución decreciente”, era el azúcar, por encima del turismo y otros renglones económicos de menor envergadura.
Como dice la canción: “llegó Fidel y mandó a parar.” Acabó con el libre mercado, con la inversión, con la propiedad privada e impuso la expropiación.
Hasta ahí llegó la Cuba hermosa y próspera. Hoy no hay energía. Hay hambre, enfermedades, no hay medicamentos, lo fundamental desapareció.
Sus dirigentes dándose la gran vida, con las limosnas que reciben de algunos países, con los pagos por “servicios médicos” (milicianos como los que perdieron la vida cuidando a Nicolás Maduro), ayudas que quedaban en manos de los “que mandan” mientras el pueblo mirando al cielo. Similar situación viven otros países que ya conocemos ampliamente.
En Colombia, afortunadamente, hemos tenido Cortes que, como el gato defendiéndose patas arriba, han defendido al país unidas a nuestras FF.AA. que, pese a que desde el inicio del gobierno sufrió la “decapitación” de sus altos mandos y la desfinanciación de su logística, de alguna manera están ahí, brindando alguna esperanza de respeto a la Constitución.
Lo mismo podemos decir de una buena mayoría de congresistas, salvo los que venden su dignidad y a sus electores.
Sin embargo, a uno le duele cuando ocurren tragedias como la de la Guajira, las del Chocó, las de Cauca, las de la Costa Caribe, y el gobierno siempre sale con la narrativa de “que no hay presupuesto” porque la “olla está raspada”.
Recrean la mente con las “benditas emergencias económicas”, y lo hacen con desespero, sobre todo cuando están ad-portas de unas elecciones electorales. Entonces, uno se pregunta: que sucedió con los presupuestos aprobados por el Congreso de la República, ¿Los más voluminosos de la historia nacional? ¿Qué piensan hacer con los presupuestos que nunca llegaron a las regiones como ese de las regalías que, según gobiernos departamentales, existen en rubros distintos a su destinación legal y que, mediante un traslado presupuestal, se pueden utilizar en emergencias como las que causan las inundaciones o la no generación normal de energía y agua?
¿O Marx se equivocó en sus posturas o Lenín y sus bolcheviques solo querían poder para volver trizas una nación y adueñarse de ella.
