Cali, junio 1 de 2026. Actualizado: domingo, mayo 31, 2026 21:58
Una ideología trágica
Escribo estas notas dos días antes de la elección presidencial. Por tanto, no sé quién ganó.
Espero, gracias a la democracia que no han podido exterminar en nuestra patria, que haya sido Abelardo de La Espriella, por muchas razones y que millones de colombianos conocen, entre la que se destaca su vicepresidente, un personaje brillante, con una experiencia de Estado maravillosa y con proyectos de gran envergadura que le significarían grandes cosas a Colombia hasta el 2050.
Entre tanto, creo conveniente dar a conocer lo que la historia nos dice sobre aquellas naciones que cayeron en manos del comunismo (izquierdismo).
Cuba, una hermosa isla con un dictador—Fulgencio Batista—, conocida por su importante turismo, con importantes empresas agroindustriales y de otra índole, gracias a las cuales permitía empleo a los cubanos, hasta que apareció Fidel Castro y sus esbirros, entre los que se destacaba Ernesto “Ché” Guevara, un aventurero argentino que logró ganarse la confianza del líder “revolucionario”.
Este hombre, de quién se decía que era médico, administró uno de tantos sitios, la “cabaña”, donde se torturaba y asesinaba a opositores al nuevo régimen.
Guevara fue conocido en la isla por su enfermizo odio a los homosexuales, a los que asesinaba de cualquier manera.
Lo cierto es que Cuba cambió estructural y políticamente, dependiendo en todo de la entonces URSS, hasta que llegó Gorbachov, dejando a Cuba sin sostén financiero y militar.
Cuba, gracias al romanticismo de mucha gente equivocada, trasladó su revolución a otros países latinoamericanos.
Entre esos Venezuela, con un coronel de izquierda—Hugo Chávez—un romántico admirador de Fidel, quién escuchó los “consejos revolucionarios” del cubano y los aplicó en su país.
Debido a eso, Venezuela, un país muy rico en minerales, petróleo y gas, le brindó a Castro grandes ayudas, incluyendo muchos dólares.
Lastimosamente, Venezuela cayó en miseria, atraso y colectivos que matan a quién se opusiera al nuevo sistema. Eso obligó a muchos a salir del país a rebuscarse. Ni hablar de otros naciones suramericanas con similar situación.
Y ni hablemos de Rusia, dónde Stalin y Bería asesinaron más de 22 millones de compatriotas por no estar de acuerdo con sus políticas de gobierno.
Asimismo hizo Mao Zedong en la China, dejando morir a millones de hambre y asesinado a opositores a montones, un poco más de seis millones de chinos.
En esta clase de gobiernos se pierden las pensiones, la propiedad privada, el sistema financiero, la empresa privada, etc., etc.
Es una ideología donde predominan el resentimiento, la envidia y promueven el caos para sostenerse en el poder. Ojalá los colombianos reflexionemos y no dejemos acabar nuestra patria.
