Cali, julio 1 de 2026. Actualizado: miércoles, julio 1, 2026 20:43

El llamado de Iván Cepeda a promover una "desobediencia civil pacífica" constituye un mensaje profundamente irresponsable y puede generar violencia

¿Cepeda desconocerá la democracia?

¿Cepeda desconocerá la democracia?
Foto: Captura de video
miércoles 1 de julio, 2026

La democracia no termina el día de las elecciones, continúa cuando quienes ganan gobiernan y quienes pierden ejercen una oposición responsable, respetuosa de las instituciones y comprometida con el interés nacional.

Por eso, resulta tan preocupante el llamado del excandidato presidencial Iván Cepeda a promover una supuesta “desobediencia civil pacífica” contra el gobierno del presidente electo Abelardo De la Espriella.

Más allá del calificativo de “pacífica“, el mensaje es profundamente irresponsable, pues desconoce el mandato otorgado por millones de colombianos en las urnas y siembra, desde antes de la posesión presidencial, un ambiente de confrontación que el país no necesita.

La Constitución ofrece múltiples herramientas para ejercer oposición: el control político, las acciones judiciales, el debate público y la participación democrática.

Lo que no contempla es promover el desconocimiento del nuevo gobierno sobre la base de exigencias unilaterales formuladas por quien perdió las elecciones.

Resulta inevitable preguntarse si tienen razón quienes sostienen que el petrismo busca mantener al país en un clima de agitación permanente, parecido al que antecedió al estallido violento de 2021 y que posteriormente terminó siendo capitalizado electoralmente.

Es una inquietud legítima cuando se observan llamados reiterados a la confrontación, a la movilización permanente y ahora a la desobediencia civil.

Lo más grave es que se está jugando con fuego. Siempre existirán ciudadanos que, por afinidad ideológica o por fanatismo, asumirán estos mensajes como una invitación a desconocer la autoridad, a bloquear vías o a generar escenarios de tensión.

Y frente a ese riesgo, quienes lanzan este tipo de convocatorias no pueden eludir su responsabilidad política.

Además, el discurso parte de una equivocación de fondo: asumir que todos los ciudadanos que votaron por Iván Cepeda desean un país paralizado.

Esa es una profunda subestimación del electorado. Millones de colombianos respaldaron una propuesta política dentro de la democracia, no un proyecto para hacer inviable a Colombia porque el resultado electoral no les favoreció.


¿Cepeda desconocerá la democracia?

Comments

ads_top
Powered by Sindyk Content
Arriba