Cali, mayo 26 de 2026. Actualizado: lunes, mayo 25, 2026 22:05
Suspender los reportes diarios de homicidios genera desconfianza en un momento crítico para Cali
La seguridad no se mejora ocultando cifras
La decisión de la Policía Metropolitana de Cali de suspender la entrega diaria de reportes preliminares sobre homicidios deja una sensación profundamente equivocada en un momento especialmente delicado para la seguridad de la ciudad.
Aunque las autoridades argumentan que buscan mayor precisión y evitar inconsistencias estadísticas, la medida inevitablemente genera dudas y desconfianza.
El problema no es únicamente técnico. Cali viene de cerrar un 2025 en el que los homicidios volvieron a aumentar después de un 2024 que había mostrado una tendencia a la baja.
En ese contexto, suspender los reportes diarios fácilmente puede interpretarse como un intento de disminuir la percepción de inseguridad mediante el ocultamiento de datos.
Que no se informe diariamente no significa que los hechos no ocurran. Los homicidios son imposibles de ocultar en una ciudad como Cali, la ciudad acaba de pasar un fin de semana con 12 muertes violentas.
La información termina circulando por redes sociales, comunidades, medios de comunicación y aplicaciones de mensajería.
Por eso, más que disminuir la percepción de inseguridad, decisiones como esta terminan alimentando la sensación de opacidad.
Se entiende, por supuesto, la compleja batalla que enfrentan las autoridades locales contra el crimen.
Más aún en medio de un contexto marcado por una política de seguridad profundamente equivocada desde el gobierno nacional, donde la mal llamada “paz total” terminó fortaleciendo estructuras criminales y debilitando la seguridad ciudadana en amplias regiones del país.
Cali también termina sufriendo las consecuencias de esas decisiones.
Pero, precisamente por eso, la transparencia resulta todavía más importante. No puede ser que las autoridades convoquen a los medios cuando existen resultados positivos, operativos exitosos o jornadas sin homicidios y, al mismo tiempo, pretendan reducir la circulación de información cuando ocurren hechos violentos.
La seguridad debe analizarse integralmente, no solo cuando las cifras favorecen el discurso institucional.
Además, para solucionar un problema primero hay que reconocerlo plenamente.
Las ciudades que enfrentan con mayor efectividad la violencia son precisamente aquellas que construyen confianza ciudadana a partir de información clara, oportuna y transparente.
Por eso preocupa que esta decisión que se tomó en Cali respecto al reporte diario de homicidios termine enviando el mensaje equivocado.

