Cali, mayo 6 de 2026. Actualizado: martes, mayo 5, 2026 21:29
¿El próximo presidente define la Alcaldía de Cali?
Una vez se conozca quién será el próximo presidente de Colombia, automáticamente comenzará la carrera por las elecciones territoriales de 2027.
Y en Cali, como siempre, esta pregunta aparece de inmediato: ¿Tendrá incidencia el nuevo presidente en la elección del próximo alcalde?
Hoy, alrededor de las campañas de Iván Cepeda, Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella, hay figuras que ya hacen cuentas y esperan que, si su candidato llega a la Casa de Nariño, puedan recibir el respaldo del gobierno nacional para lanzarse a la Alcaldía de Cali en octubre de 2027.
La lógica parece simple, pues creen que la bendición presidencial les sumará respaldos electorales y financieros, pero la realidad de la ciudad es otra.
La historia reciente muestra que muy poco —o casi nada— pesa el presidente de turno en la elección del alcalde de Cali.
El ejemplo más cercano es el actual alcalde, Alejandro Eder, quien, sin declararse abiertamente opositor, representa en la práctica ideas totalmente contrapuestas a las del presidente Gustavo Petro.
Y hay un dato que no es menor: aunque durante la campaña lo negó hasta último momento por razones estratégicas —debido a la alta imagen negativa del uribismo en la ciudad—, Eder tuvo el respaldo del Centro Democrático…
Es decir, en una ciudad considerada como la “capital petrista de Colombia”, terminó siendo elegido un alcalde que representa lo contrario.
Y no es un caso aislado. Durante los gobiernos del expresidente Álvaro Uribe ocurrió algo similar.
En las elecciones de 2003 y 2007, el candidato a la Alcaldía de Cali con visto bueno del gobierno nacional no ganó.
Los elegidos fueron Apolinar Salcedo y Jorge Iván Ospina, respectivamente, quienes se enfrentaron a Francisco José Lloreda.
…El guiño presidencial no definió la elección, lo que deja una conclusión clara: en Cali, hasta ahora, el respaldo del presidente –el que sea– no define la Alcaldía.
Cuando hay que tomar decisiones locales, la ciudad se mueve bajo una lógica distinta. Cali se sale de la dinámica nacional a la hora de elegir su alcalde.
Eso también explica porqué, pese a que el Pacto Histórico ha sido un fenómeno en las elecciones legislativas en la capital del Valle del Cauca, no logró convertirse en una opción real en la pasada elección de alcalde.
Mientras tanto, la política local se mueve, todavía nadie lo reconoce públicamente, pero los aspirantes a la Alcaldía ya trabajan en el propósito de posicionarse, mientras la pregunta inicial de esta columna ronda las reuniones estratégicas:
¿Esta vez sí influirá el presidente en la elección del alcalde de Cali o la ciudad volverá a hacer lo que históricamente ha hecho: votar bajo su propia lógica?

