Cali, enero 28 de 2026. Actualizado: martes, enero 27, 2026 22:33
Sigue alerta fiscal
Preocupación por posible incremento de contrabando de licores
Ante los posibles efectos del nuevo impuesto a los licores decretado por el Gobierno Nacional en la emergencia económica, La gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, expresó su preocupación porque el aumento en los precios de los licores podría incentivar el contrabando, reducir las ventas legales y afectar de manera directa las rentas que hoy financian programas sociales clave en el departamento.
Según explicó la mandataria, el impacto sería inmediato en el precio del aguardiente, uno de los productos más representativos de la región.
La gobernadora dijo que “si se aumenta el impuesto a los licores, el precio del aguardiente va a aumentar de 42 mil pesos a 70 mil pesos, entonces se aumenta el contrabando y bajan las rentas nuestras”.
A esto se suma, dijo, que los recursos recaudados irían al nivel central y no se quedarían en las regiones.
En ese sentido dijo que “no nos van a dejar un peso para pagarle a la salud de los pobres ni para programas de educación como el Plan de Alimentación Escolar, el transporte escolar o los semilleros deportivos”.
Así mismo, destacó que con la apertura de fronteras los productos de la Industria de Licores del Valle están en casi todos los departamentos.
La señora Toro invitó a los vallecaucanos a consumir los productos de la licorera del Valle para que los recursos para la salud, la educación y el deporte se queden en el departamento y no se vayan para otras regiones, el nuevo decreto de la Nación, que establece un IVA del 19% a los licores, genera incertidumbre en el comercio local, ya que de acuerdo con estimativos de la Industria de Licores del Valle, la botella podría pasar de $42 mil a cerca de $75 mil, un incremento que tendría un fuerte impacto en el consumo.
Desde el sector gastronómico, Brany Prado, director de Acodrés, advirtió que el consumo podría reducirse hasta en un 47%, casi la mitad de lo registrado el año anterior.
Los comerciantes también manifiestan su inquietud. Diego Fernando Valencia aseguró que con esos precios “se va a acabar el negocio”, mientras que Diego López explicó que el alza terminaría trasladándose al consumidor final, con botellas que podrían venderse entre $90.000 y $100.000 en tiendas y bares.

